Empleos cripto

Tecnología: por qué el talento argentino no debe envidiar nada del resto del mundo

El auge de emprendedores y startups tecnológicas en el país marca el nivel profesional que existe en Argentina. Pero, en un mundo donde no dudan en sumar a los mejores, sean de donde sean, qué necesita el país cuidar a sus talentos.
Empleo y tecnología: según el autor

Empleo y tecnología: según el autor, la complejidad para acceder a ciertas herramientas, componentes o dispositivos electrónicos, puede representar una limitación para emprendedores y trabajadores locales.  

Audio nota
Escuchá la nota completa.
1 1.5 10 10

Powered by Thinkindot Audio

Por Pablo Veliz (*)

A raíz de una experiencia propia, durante el viaje al South Summit en Madrid y luego al London Tech Week, puedo confirmar que al talento argentino lo requieren en todo el mundo. Si bien en algún momento nos veían como el granero del mundo, por obvias razones, en la actualidad, esto pasa por otro lado: la semilla es el talento y el terreno es la tecnología.

En otras partes del planeta están muy dispuestos a escuchar propuestas nuevas y hacer networking, tanto entre pares como con el círculo de inversores, empresas y consultores locales.

No hay tecnología que en Latinoamérica ya no se maneje. En ambos eventos resonaba todo lo relacionado con inteligencia artificial, sustentabilidad y tecnología en las finanzas. Y, por supuesto, no podían faltar estrellas como la realidad virtual, criptomonedas, firmas electrónicas y NFT que también fueron temas presentes de la mano de proyectos de startups o en las conferencias.

Sin embargo, a mi criterio, todos estos temas se están viendo en Argentina. De hecho, ya hay una empresa muy conocida orientada al mundo de los NFT y cripto. Estamos acostumbrados a pensar que “lo de afuera es mejor”, pero sepamos que no tenemos nada que envidiar a nivel talento y tecnología.

Hoy se han derribado bastantes barreras comerciales y, sobre todo después de la pandemia, se facilitaron a nivel mundial las herramientas que permiten el intercambio de servicios y productos.

Entiendo que no es fácil, no es lo mismo el programador que desarrolla desde su casa, que la fábrica de zapatos o los que tienen algún producto relacionado con el rubro alimenticio o del campo. Pero este es el camino.

Y escribo esto porque pude ver que, tanto en Madrid como en Londres, están las puertas abiertas para facilitar la creación de empresas y startups que quieran comenzar sus negocios ahí.

Se cayó el mito de lo complejo que es extender negocios afuera, así como también la inversión necesaria para hacerlo. Presentan muchas facilidades e, inclusive, ya están modificando sus leyes de migración para presentar opciones de radicación en ambos países, si es que vienen de la mano de la creación de trabajo.

Tecnologías de vanguardia en Latinoamérica

Las empresas argentinas, y en Latinoamérica en general, están a la vanguardia y en muchos casos, un paso adelante. Tenemos muchos talentos y potencialidad que nos permiten competir.

Pero no hay que tapar el sol con la mano. Existe un detalle no menor que no podemos negar y es la complejidad para poder acceder a ciertas herramientas de la mano de componentes o dispositivos electrónicos, los cuales, en otros países, se consiguen tan simplemente como yendo a una tienda para comprarlos.

En Argentina y algunos países de Latinoamérica, por costos relacionados con el tipo de cambio de la moneda o, directamente, por temas de importación, no es tan simple conseguirlos.

Sin embargo, la tecnología no es solo electrónica o no radica específicamente en tener el último procesador al alcance de la mano. También se trata del capital humano. Se requiere de ingenieros y gente que haya estudiado o esté estudiando el rubro y, en ese sentido, nuestros profesionales son requeridos en todas partes.

Y es lógico, porque debido al escaso acceso a ciertos recursos nos caracterizamos por nuestra capacidad de adaptación y hacer grandes cosas con poco. Eso, no es algo menor, sino que, por el contrario, se valora y mucho.

Por lo tanto, considero que todavía hay mucho terreno para trabajar en mejorar, solo hay que tener en cuenta que, a diferencia de otros rubros, la tecnología no descansa y no espera, avanza y continuará haciéndolo incansablemente. Con o sin nosotros, por lo que debemos aprender a movernos rápido para no quedarnos atrás.

En definitiva, los desafíos, dependiendo del tipo de producto, se encuentran en las facilidades que presente el país para que esto se pueda realizar sin demasiada burocracia y con acceso a inversión y herramientas.

(*) El autor es CEO de VNS.

s