“Bordeliner”, el nuevo policial nórdico de Netflix
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“Bordeliner”, el nuevo policial nórdico de Netflix

De qué se trata. Explora el dilema moral de un detective de homicidios que se enfrenta a la disyuntiva de defender la ley o a su familia. Un thriller inquietante que empuja a llegar al final de un tirón.

La historia tiene dos puntos de partida que parecen inconexos, pero en realidad son las caras de una misma moneda. Por un lado, un asesinato que intentó presentarse como un suicidio, y por el otro, un misterioso accidente en una carretera de montaña sucedido un par de semanas antes. La historia sigue el hilo de la investigación y los esfuerzos desesperados de un policía por salvar a su familia sin traicionar sus principios. Y lo mejor de todo, ya se anunció que habrá segunda temporada.

El hilo de la historia: Un detective de Oslo, que denuncia a su compañero de haber matado a una informante, tiene que dejar la ciudad mientras se lleva adelante la investigación. Vuelve a su pueblo natal para tomar distancia y visitar a la familia, pero lo que esperaba sea un descanso reparador se convierte en un infierno cuando advierte que el suicidio de un amigo de su hermano es, en realidad, un crimen. En la búsqueda del asesino tropieza con un secreto que si se descubre no solo él mismo caerá sino también todo en lo que él cree y por lo que ha luchado toda su vida.

Por qué hay que verla: "Borderliner" plantea un dilema moral que, salvo que la vida nos ponga entre la espada y la pared, difícilmente vamos a tener que enfrentarlo y mucho menos saber resolverlo: ¿qué seríamos capaces de hacer por la familia? Nikolai Andreassen, el detective en cuestión, se enfrenta a esa pregunta a cada paso de la investigación que casi sin querer lleva adelante en sus forzadas vacaciones. Y, como es de esperar, cada decisión que toma lo empuja más al abismo. Es que no solo tiene que pensar en su hermano, que termina siendo el principal sospechoso de un crimen, sino también en sus sobrinos y en su padre, un expolicía, con quien mantiene una relación tensa.

Lo que importa: Más allá de sus aciertos y errores, "Bordeliner" se inscribe en la nueva tendencia que marca, al menos en el planeta Netflix, el nuevo policial negro escandinavo y que dio títulos memorables como "The Bridge", "The Killing", que en realidad es la remake de la exitosa serie sueca "Forbydelsen", "Trapped" y la ya clásica "Wallander", basada en la saga policial del escritor también sueco Henning Mankell. ¿De qué van? Crímenes horrendos, investigadores sutiles, tramas siniestras, ambiente opresivo y cielos amenazantes, bosques oscuros y climas rigurosos, nieve, viento, lluvia, la naturaleza -la naturaleza humana, por cierto- como una amenaza incesante.

Historia de fondo: "Lo primero es la familia", la frase que popularizó Guillermo Francella en "La familia Benvenuto", la versión de los 90 del clásico de los mediodías del domingo, "Los Campanelli", es la esencia de "Bordeliner", solo que no está planteada en clave de comedia familiar sino de policial negro. El protagonista, y no solo él, eso se sabe con el correr de los capítulos, se ensucia las manos por salvar sus lazos de sangre, y lo hace convencido de que es lo que tiene que hacer, a pesar de que sabe que con su familia no lo une el amor sino el espanto. Su verdadero amor es secreto, más que nada para sus seres queridos, y lo oculta por el lógico temor al rechazo.

Para que sepas: Megan Gallagher es el creador y guionista de "Borderliner". Pese a ser poco conocido de este lado del mundo, es el guionista de la celebrada "Grand Hotel", la película de Aril Fröhlich que narra las vicisitudes de un escritor alcohólico que se entera que le quedan unos pocos meses de vida y decide encerrarse a beber y terminar su última novela en el Grand Hotel de Oslo. Algo del clima melancólico de esa historia impregna a la serie: la soledad, los secretos inconfesables, el peligro de caer en excesos, la ambición, pero sobre todo la tentación de tomar el camino equivocado son los temas que se abordan y se resuelven con cuidada elegancia.

Alerta spoilers: Tobias Santelmann es Nikolai Andreassen, el detective que se aleja de la gran ciudad para tomar distancia de sus problemas y se encuentra con otros mucho más grandes. Constata aquello de "pueblo chico infierno grande". No solo eso, al volver a la familia se encuentra con las razones por las que la dejó atrás. Entre ellas, sus preferencias sexuales, que no reconoce públicamente porque sabe que en una sociedad conservadora como en la que se crío sería juzgado y condenado. Formado en la tradicional escuela de teatro de Oslo, Santelmann se hizo conocido por la serie de la BBC "The Last Kingdon", en la que compartió elenco con el icónico el actor holandés Rutger Hauer, quien lo elogió sin pelos en la lengua: "Es un maldito salvaje". Y lo es.