Emocionante

De chica rompía juguetes y hoy hace música con Furbys

Caro Potocar
por Caro Potocar |
De chica rompía juguetes y hoy hace música con Furbys

Su historia. Arranca a prepararse en su casa. Primero agarra las dos valijas que lleva a todos lados y después selecciona de la colección/museo que tiene entre su cocina, su baño y su living todo lo que necesita: desde teclados con botones de colores hasta Furbys. Una vez que llega a su lugar de presentación pone todos sus tesoros arriba de una mesa y empieza, cable por cable, a conectarlos. Veinte minutos después empieza a sonar lo que se propone hacer cada vez que la llaman para armar un set: música

Laura Wini -o Wini Wini en las redes- tiene 32, vive en la ciudad de Buenos Aires, es diseñadora gráfica y trabaja en el área de marketing de una empresa, pero en su tiempo libre dedica todas sus energías a hacer circuit bending, el proyecto personal que más la entusiasma.

"De chica me gustaba abrir juguetes y romperlos. Después empecé a coleccionar algunos modelos de los '80 y los '90, sobre todo los transparentes que te dejaban ver sus circuitos internos para poder analizarlos, porque yo en todo eso veía una ciudad. Investigando me surgieron las ganas de intervenirlos. Me junté con un amigo y arranqué a buscar componentes para agregarles; entre ellos potenciómetros, switch plugs, leds, llaves y todo lo que pudiera alterar el sonido del juguete y con eso hacer temas".

Wini vive con dos gatitos en una casa que le funciona como archivo de juguetes. La mayoría del tiempo que pasa ahí está en la búsqueda de nuevas formas de crear sonidos. "No es que los edito sino que tengo que encontrarlos, por eso es un trabajo difícil pero también interesante"

Aunque sabía del circuit bending, no se puso a ver cómo hacerlo hasta hace unos 3 años. Le pidió a un conocido que le explicara cómo sumarle componentes a un juguete en particular y más tarde empezó a explorar por cuenta propia. "Es algo totalmente analógico y dependo de la circuitería existente en cada juguete, porque cada circuito es distinto en sí. Pero al toque empecé a investigar y romper juguetes y encontré como una lógica".

Su primer show en vivo se dio bastante rápido "Hice un LP y al tiempo me invitaron a tocar en el Centro Cultural Recoleta. Después empecé a tocar todos los fines de semana sin poder creer lo que estaba pasando. Yo no sabía que a ser así, me parecía todo un montón. Lo más lindo era que terminaba de tocar y todo el mundo se copaba, porque yo sentía las presentaciones de una manera pero la gente flasheaba mucho más".

A la hora de armar sus sets, Wini puede hacer algo totalmente experimental y espontáneo e improvisar o preparar shows más cortos o más largos, que pueden ir de los 30 a los 50 minutos.

 Embed      

Cuando le toca componer trata de no ver qué están haciendo los demás para no contaminarse. Eso la hizo darse cuenta de que su música buscó siempre diferenciarse y sonar bailable, rítmica y pop. "El circuit bending se asocia con la música noise, y como yo quería llevarlo a un mercado no existente, fue buenísimo no haber buscado referencias. Terminó siendo una flasheada mía de un momento, algo de un día al otro, uno más de mis arranques" 

Además de romper juguetes, de chica Wini también tocaba el bajo y la batería electrónica, y aunque tuvo intentos de bandas, lo que siempre quiso fue ir más allá de tocar un solo instrumento y en cambio producir temas completos de manera totalmente autónoma.

Sus influencias vienen tanto de la música electrónica como de algunas cosas más experimentales y sobre todo del mundo de los videojuegos. "Como colecciono consolas ahora mi objetivo es intervenir un Family Game y empezar a investigar los sonidos que puedo generar mientras otras personas juegan. Nací nerd y también me gusta ir sumando distintas cosas a mi vida cotidiana, ir poniéndole un poco de picante. Por eso hoy estudio robótica" 

Wini también tiene ganas de sumar todavía más piezas a sus sets. "Es difícil porque son cosas pequeñas que tengo que estar conectando muy concentrada, porque si no no suenan. Estoy tratando de acortar los espacios y armar un piano con las teclas caladas que en su interior tenga muchos juguetes, e ir con esa pieza única en vez de las dos valijas armadas como un tetris".

Aunque en su laburo fijo hace horario de oficina, ella piensa seguir dedicándole todo el tiempo que pueda a esta otra faceta de su vida  "Si algo te gusta, el tiempo te lo hacés. Yo le meto en el almuerzo de mi home office o un ratito a la noche. Me sirvo una copa de vino, me pido sushi y me pongo a investigar". 

"Ahora estoy queriendo producir un montón de temas porque paseando por ferias y buscando juguetes en Mercado Libre me encontré con algunos que hablan en japonés. Cuando los encuentro así de la nada o yendo por la calle siento que vienen especialmente hacia mí; y eso también le suma un plus a todo, porque empiezo a flashear con la historia del juguete y cómo llegó hasta acá".

¿Su sueño? "Me encantaría poder irme a Ibiza y dedicarme profesionalmente a esto. Es algo que no descarto, porque nunca sabés cuáles son las posibilidades de que algo se dé".

s