"Ciertamente, entre los muchos libros que leímos había lo que podríamos llamar novelas buenas, sencillas y anticuadas que simplemente contaban la historia de principio a fin. Pero en general, los que nos parecieron más emocionantes estaban haciendo algo ligeramente diferente ", dijo Hughes-Hallett hoy al anunciar esta selección.
El International Booker Prize 2021 se otorga cada año a una obra que se traduce al inglés y se publica en el Reino Unido o Irlanda y busca fomentar más publicaciones y lecturas de ficción de calidad de todo el mundo y promover el trabajo de los traductores.
El premio está dotado de 50.000 libras (unos 68.000 dólares) que se reparten equitativamente entre el escritor y el traductor del libro ganador, mientras que cada uno de los autores que llegaron a esta instancia finalistas recibirán 1.000 libras (unos 1.300 dólares).
Sobre los trabajos presentados, la presidenta del jurado sostuvo que "la ficción toma muchas, muchas formas diferentes, y algunos de los libros se acercaron a ser escritos históricos. Algunos de ellos fueron muy ensayistas. Algunos de ellos parecían profundamente personales, casi como memorias. Concluimos que este es un aspecto increíblemente vigoroso y vital de la forma en que se está escribiendo la ficción en este momento, que la gente realmente está superando los límites ".
Además de Enriquez, los otros finalistas son Maria Stepanova por "En memoria de la memoria", traducido del ruso por Sasha Dugdale (Ediciones Fitzcarraldo); Éric Vuillard por "La guerra de los pobres" traducido del francés por Mark Polizzotti (Pan Macmillan, Picador); Olga Ravn por "Los empleados", traducido del danés por Martin Aitken (Lolli Editions);el escritor chileno Benjamín Labatut por "Cuando dejamos de entender el mundo", traducido del español por Adrian Nathan West (Pushkin Press) y David Diop por "De noche, toda la sangre es negra", traducido del francés Anna Mocschovakis (Pushkin Press).
Enriquez, actual directora de Letras del Fondo Nacional de las Artes, no es la primera autora argentina que queda seleccionada en esta instancia del Booker international, ya que el año pasado, el jurado eligió a Gabriela Cabezón Cámara por "The Adventures Of China Iron" ("Las aventuras de la China Iron") y a Samanta Schweblin por "Little Eyes", como se tradujo su novela "Kentukis". Mientras que en 2018, Ariana Harwicz fue seleccionada por su ópera prima, "Matate amor".
Al conocerse la lista larga para este premio, Enriquez dijo a Télam que "la traducción es otra instancia de creación" y ponderó el rol del traductor: "Es fundamental que encuentre la voz del autor. Creo que es importante reconocerse ahí aunque por supuesto nunca nos reconocemos del todo. Y para mí comparte la autoría, otro tipo de autoría que tiene que ver con la creatividad del lenguaje".
Con información de la agencia Télam.