"Los voy testeando con mi novia, mi hermano, la novia de mi hermano, para que me vayan dando su feedback. En una semana puedo armar una historia a las apuradas, después reajusto y pienso nuevas ideas. Depende del laburo y el tiempo que tenga, en dos semanas puedo armar todo de 0 a 100". "Los voy testeando con mi novia, mi hermano, la novia de mi hermano, para que me vayan dando su feedback. En una semana puedo armar una historia a las apuradas, después reajusto y pienso nuevas ideas. Depende del laburo y el tiempo que tenga, en dos semanas puedo armar todo de 0 a 100".
Para que sea más atractivo el juego va variando los recursos de historia a historia. "La primera que armé fue demasiado complicada y ahora estoy reajustando la puntería cada vez más para hacerlas más simples, porque una cosa es un juego en una aplicación y otra cosa es Instagram, donde la gente está a otro ritmo, ve cosas más cortas y cambia rápido de material. No puedo retenerlos por mucho tiempo", dice Matías.
"Siempre trato de encontrarle otra utilidad a las herramientas que nos brindan. Muchas quedan en ideas que no realizo pero esta la pude realizar básicamente porque junté mucho huevo". "Siempre trato de encontrarle otra utilidad a las herramientas que nos brindan. Muchas quedan en ideas que no realizo pero esta la pude realizar básicamente porque junté mucho huevo".