El choque entre ambas selecciones tiene una carga histórica y social que lo convierte en algo diferente a cualquier otro partido de cuartos de final. Es necesario recordar que la mayor parte del Marruecos actual fue protectorado francés entre 1912 y 1956, una historia de colonización que dejó huellas profundas. A este factor se suma que millones de marroquíes emigraron a la nación europea tras la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, se estima que hay un millón de residentes con doble nacionalidad franco-marroquí y otras 800.000 personas en el país con nacionalidad únicamente marroquí, conformando, detrás de los argelinos, la comunidad foránea más numerosa en Francia.
Qué medidas de seguridad tomó París para el partido de cuartos de final
Los organismos gubernamentales y la intendencia parisina diagramaron un plan especial de contención ciudadana para el desarrollo de la jornada.
Mientras la ministra de Deportes, Marina Ferrari, hizo un llamamiento a la calma, el Ayuntamiento de París habilitó dos zonas de fanáticos en el centro de la ciudad, específicamente en el Marais y en la zona de la rue de la Roquette. De forma complementaria, para regular el flujo de personas en la vía pública, se dispuso que las terrazas parisinas tendrán permiso para funcionar hasta las 2 de la madrugada francesa, intentando encauzar de forma pacífica las reuniones de las dos parcialidades.