“Cada vez que se marca un gol, el VAR revisa la fase de posesión en ataque. Si se observa una falta en la elaboración de la jugada y se considera que ha influido en el gol, el VAR recomendará una revisión en el terreno de juego. No hay ningún límite preestablecido con respecto a la distancia a la portería o el tiempo transcurrido”, explicó el directivo de 66 años. De forma complementaria, Collina aplicó el reglamento al caso específico de la jugada de la discordia: “Vimos un ejemplo de esta situación en el Argentina-Egipto, donde el número 19 egipcio, Marwan Attia, pisa claramente al número 6 argentino, Lisandro Martínez. Una falta es una falta”, sentenció con firmeza.
¿Hubo penal de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah en la jugada previa al gol de Enzo Fernández?
La jugada que originó el contragolpe definitivo para el triunfo de la Albiceleste fue ratificada por las autoridades como una acción lícita y normal de juego.
El italiano también desmenuzó con precisión la disputa del balón en el área argentina que derivó en el contraataque decisivo en tiempo de descuento. “Si un defensor toca primero el balón y, a continuación, se produce un contacto normal entre los jugadores, no se considera infracción. Tanto el árbitro como el VAR consideraron que entre Mohamed Salah y Julián Álvarez se produjo un contacto normal en el fútbol”, subrayó. El exjuez que dirigió la final del Mundial 2002 manifestó su absoluta conformidad con los criterios aplicados por los colegiados franceses, destacando que los equipos arbitrales toman decisiones desde la honestidad.
Qué sanción o postura tomó la FIFA ante las duras acusaciones del técnico de Egipto
La entidad matriz del fútbol mundial rechazó de manera categórica las declaraciones públicas que pusieron en tela de juicio la integridad de la competencia tras el pitazo final.
La Asociación Egipcia de Fútbol había publicado que no podía permanecer en silencio basándose en la mirada de supuestos analistas especializados, mientras que su entrenador, Hossam Hassan, disparó con dureza afirmando que el partido estuvo arreglado. Ante este escenario, Collina fue tajante contra los críticos al asegurar que las acusaciones infundadas no tienen cabida en nuestro deporte y que nadie puede poner en tela de juicio la integridad de los equipos arbitrales. Asimismo, aclaró que la división que lidera mantiene una independencia absoluta de presiones externas, trabajando intensamente de cara a los ocho apasionantes encuentros que restan disputarse en la Copa del Mundo 2026.