El 1-1 ante Gimnasia de Mendoza profundizó la sensación de irregularidad. Los hinchas expresaron su descontento con gestos de reprobación en la Bombonera y con críticas en redes sociales, apuntando tanto al funcionamiento colectivo como a rendimientos individuales.
Desde la dirigencia reconocen ese clima de descontento entre socios e hinchas, pero aseguran que no tomarán decisiones impulsadas por la presión externa. La idea es sostener el proyecto y confiar en que el equipo pueda encontrar una versión más sólida en las próximas fechas.
El único alivio reciente llegó por fuera del torneo local: la victoria 2-0 ante Gimnasia de Chivilcoy que le permitió avanzar a la siguiente ronda de la Copa Argentina. Sin embargo, ese resultado no alcanzó para calmar las aguas en el campeonato doméstico.
¿Qué partido puede marcar un punto de inflexión para Úbeda?
El calendario no da respiro. Boca deberá visitar a Lanús el miércoles desde las 21, en el partido postergado de la fecha 7 del Torneo Apertura. El contexto agrega presión: el Granate llega con el ánimo en alza tras consagrarse campeón de la Recopa Sudamericana frente a Flamengo en Brasil.
El encuentro aparece como una prueba exigente para Úbeda y sus dirigidos. Un resultado positivo podría servir para descomprimir el clima y acercar al equipo a los puestos de clasificación. En cambio, una nueva caída o un rendimiento sin mejoras visibles podría intensificar las críticas.
En el seno dirigencial, no obstante, el mensaje es de calma. Consideran que el plantel tiene variantes suficientes y que la mejora llegará con trabajo y continuidad. La apuesta es sostener el proceso y evitar decisiones apresuradas en medio de un tramo todavía inicial del torneo.
Boca atraviesa un momento de tensión deportiva, con una tabla que hoy lo encuentra fuera de la zona de Playoffs y un hincha que exige respuestas inmediatas. La dirigencia, en cambio, eligió un camino más prudente: respaldar al entrenador y confiar en que el equipo pueda revertir la racha adversa.
La visita a Lanús será mucho más que un partido pendiente. Puede transformarse en un punto de inflexión para un ciclo que, por ahora, cuenta con el apoyo institucional pero necesita resultados para recuperar la tranquilidad en la Bombonera.