Después, agregó: “Poder decirle que Sí, que al fin le pusieron final a su ansiedad, a su incertidumbre, a su tristeza. Que hubo alguien que entendió que por sobre todo están las emociones de los más chicos y comprendió que eso sí es urgente, que eso sí te marca para siempre”.
Por último, el jugador pidió celeridad a la Justicia para resolver el tema que tanta angustia le genera a él, a su esposa, Lali, y a sus hijos. “Por todo esto, esperamos con el corazón en la mano, pero esperanzados de que la Justicia será justa y rápida, por nuestros hijos y por todos los BENIS Y RENATAS que sufren la misma situación”, cerró.
La denuncia que hicieron el arquero de Independiente y su esposa
En junio de este año, Rey y su pareja tomaron la decisión de publicar en sus cuentas de Instagram el mal momento que vivió su hijo en el Instituto José Manuel Estrada de City Bell, porque el establecimiento no tenía los elementos adecuados para cuidarlo.
“Esta imagen es el supuesto ‘espacio de calma’ de nuestro hijo en la escuela. Esta imagen describe lo que venimos renegando con esta escuela. Esta imagen nos parte el alma en mil. Una escuela privada, que cuentan con papás que han ofrecido todo”, empezó diciendo Rey junto a una foto en la que se veía una colchoneta en el suelo.
“Hoy nuestro hijo, después de dos semanas enfermo, volvió con mucho esfuerzo al colegio, en un proceso de recuperarse físicamente, ya casi bajó dos kilos. Hoy necesitó un espacio de calma y ¡no lo tuvo! Intentó acostarse ahí y no quiso saber nada. Medio cuerpo afuera y casi como ¡estar en el piso! Ustedes no se dan una idea cuántas veces ofrecimos incorporar cosas no solo para Beni, sino para todos los niños que necesiten y puedan beneficiarse”, agregó en ese entonces el jugador del Rojo.
“No vamos a permitir que le sigan faltando el respeto a nadie más. No queríamos que este momento llegara nunca, solo queríamos destinar nuestras energías a que nuestro hijo estuviera bien. Esta escuela está negando a los niños a tener un espacio mejor y adecuado para tal caso. Es increíblemente inentendible”, sumó.
En ese sentido, recalcó que ni él ni su esposa querían contar públicamente lo vivido, pero que necesitaron hacerlo. “Hemos guardado silencio, nunca nos imaginamos estar en esta situación. Por supuesto, esto fue la gota que rebalsó el vaso. Para que se entienda el contexto: hoy una vez más le faltaron el respeto a nuestro hijo”, explicó.