Por otra parte, el entrenador disparó contra el arbitraje, en particular, por una jugada en la que Canadá reclamó un penal por una posible infracción de Lisandro Martínez sobre Jacob Shaffelburg. Cuando se jugaba el minuto 70, Shaffelburg fue derribado por Martínez al borde del área. El árbitro Jesús Valenzuela no cobró nada, y el VAR determinó que la falta fue fuera del área. "Hay que decir que fue falta. Después podemos definir si fue dentro o fuera del área, pero fue 100% una falta. El motivo por el que el árbitro no la cobró fue porque tenía miedo de que fuera un penal", sentenció Marsch.
Al ser consultado sobre la charla del entretiempo y la demora del equipo argentino en regresar al campo, Marsch comentó, visiblemente molesto: "Cuando estaban tardando, sabía que estaban mirando el video y analizando cómo querían jugar contra nosotros. Ojalá los árbitros pudieran gestionar eso. Si nosotros llegáramos cinco minutos tarde, tendríamos una multa. Habría un gran problema".
"¿Cuánto tiempo tardaron ellos? ¿20 minutos? ¿30? Tuvieron tiempo para preparar cómo jugarían contra nosotros en la segunda mitad. Si hubiésemos sabido que teníamos 10 minutos más, nos hubiésemos preparado más", añadió.
Para concluir, afirmó: "Más allá de eso, yo me aseguré de que mis jugadores supieran que ellos iban a idear un nuevo plan y básicamente rotaron un poco más a tres, pero aún así lo solucionamos". Y mientras esperaba otra pregunta, dijo: "Argentina debería ser multada. ¿Okay? ¿Lo escribieron (a los periodistas)? Multada".