Inicialmente programado para el 4 de junio de 2024, el juicio fue reprogramado dos veces y comenzará el 11 de marzo de 2025, según dispuso el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 3 de San Isidro. Los retrasos obedecen a pedidos de las defensas para preparar sus estrategias legales y a la solicitud de un juicio por jurado de una de las acusadas, lo que añade complejidad al proceso.
Con audiencias previstas para tres días a la semana, el juicio contará con 200 testigos, incluyendo familiares de Maradona, exparejas como Claudia Villafañe y Rocío Oliva, y su abogado Matías Morla. Aunque la pena prevista para los imputados va de 8 a 25 años de prisión, los fiscales no solicitaron detenciones preventivas.
El juicio es un recordatorio de las circunstancias trágicas y polémicas que rodearon la muerte de Maradona, dejando a la sociedad con interrogantes que todavía esperan respuestas.