Cómo se despide Otamendi de la Selección Argentina
Tras la goleada ante Venezuela y su expulsión en Ecuador, Otamendi dejó declaraciones cargadas de emoción y orgullo: “Si no hay otro partido oficial con la Selección, este fue mi último partido en Argentina. El show tiene que continuar”, expresó en TyC Sports.
Con 128 encuentros disputados desde su debut el 19 de mayo de 2009 bajo la dirección de Diego Maradona, Otamendi se ubica quinto en el ranking histórico de presencias, detrás de Lionel Messi, Javier Mascherano, Ángel Di María y Javier Zanetti. Su palmarés incluye dos Copas América, una Copa del Mundo y una Finalissima.
El homenaje no tardó en llegar desde sus compañeros. Rodrigo De Paul, mediocampista de la Selección, le rindió tributo en redes sociales. “Como el primer día, (con algún trofeo más). En el último asiento, con tu mate súper caído y siempre preparados para cada batalla, te amo hermanito”, escribió el Motorico en Instagram, destacando la trayectoria y el espíritu competitivo del zaguero.
Este gesto refleja la importancia de Otamendi dentro del grupo, tanto en lo deportivo como en lo humano, consolidándolo como un referente y líder del plantel durante más de una década.
¿Qué significa la expulsión de Otamendi para la Albiceleste?
Más allá de la emoción por su despedida, la expulsión genera una situación táctica que deberá gestionar Lionel Scaloni. La ausencia del zaguero podría afectar la rotación defensiva y la planificación de la Finalissima, aunque su historial y liderazgo dentro del grupo le aseguran un reconocimiento histórico en la Albiceleste.
El defensor demostró a lo largo de su carrera capacidad de adaptación y consistencia, siendo pieza clave en títulos importantes. La roja, si bien marca un cierre abrupto de su participación en las Eliminatorias, no opaca su legado y confirma la necesidad de estrategias defensivas alternativas para los próximos compromisos oficiales del seleccionado.