El episodio reavivó el recuerdo de un momento clave en su carrera: en febrero de 2021, Román estuvo muy cerca de convertirse en refuerzo de Boca Juniors. Sin embargo, el pase se frustró tras detectarse en los estudios médicos una miocardiopatía hipertrófica, una patología cardíaca genética que puede provocar muerte súbita y que, según los médicos del club argentino, hacía inviable su contratación.
Pese a ello, los especialistas en Colombia interpretaron que el hallazgo correspondía a una adaptación fisiológica propia de los atletas de alto rendimiento. Gracias a esa evaluación, Román pudo seguir jugando de manera profesional: primero volvió a Millonarios y luego pasó a Atlético Nacional, donde es titular habitual. También fue convocado recientemente a la Selección Colombia y tuvo minutos frente a Argentina por las Eliminatorias.
Afortunadamente, esta vez todo quedó en un susto. Pero la escena de su caída volvió a recordar los riesgos ocultos que aún rodean al deporte de élite.