Aseguran que "la actual situación de regulación del precio y del tipo de cambio aplicable, del barril del petróleo crudo y de los combustibles en surtidor, por los decretos 566/19 y 601/19 del Poder Ejecutivo Nacional, ha derivado en medidas de traslación de los efectos de esas normas a las empresas contratistas y subcontratistas de las operadoras, así como a toda la cadena de valor".
La FECENE asegura que "el decreto 566/19 dictado por el actual Gobierno generó la destrucción de esa estabilidad ocasionando una paralización, interrupción o cese de los planes de inversión en el yacimiento, con su consecuente paralización de actividades, corte de la cadena de pagos, suspensión y ahora despidos, afectando un aspecto fundamental cual es el empleo y demás efectos vinculados".
Las entidades empresarias observan "una cierta demora en el gobierno electo para definir las políticas que aplicará en el futuro y que pueden, y deben, modificar algunas de las consecuencias citadas, que entendemos, pero que interpretamos que la situación amerita la urgencia", según indicó la agencia Telam.
Solicitan "la urgente definición de las medidas que aclaren el panorama futuro, para luego implementarla en legislación consensuada con el objetivo de llevar a los hechos las palabras de todos los sectores políticos sobre el hecho de que Vaca Muerta es uno de los pilares del futuro crecimiento de la Nación y elemento fundamental en las soluciones para la crisis económica que atravesamos".