Esta entidad, que tuvo y tiene buen vínculo con el primer mandatario, consideró en un comunicado que "que no se dan las circunstancias extraordinarias exigidas por la Constitución Nacional para la utilización de un Decreto de Necesidad y Urgencia" y agregó que "sienta un mal precedente que pone en riesgo el intenso trabajo que, desde el Gobierno Nacional, se viene realizando a fin de integrarnos al comercio internacional".
Los empresarios están sorprendidos por esta medida dado que Macri siempre se mostró en contra de congelamientos y de variaciones de las reglas que regulan el intercambio comercial.
Desde IDEA, solicitaron "que se suspenda la entrada en vigencia del presente decreto y se invite a los distintos integrantes de la cadena de valor en la producción y venta de hidrocarburos, incluyendo al Estado Nacional con la recaudación del impuesto a los combustibles, a fin de encontrar una solución equitativa para todas las partes que respete un adecuado equilibrio entre el derecho de los agentes del sector y los derechos de los consumidores".
El Gobierno dispuso el congelamiento a través del decreto 566/2019 publicado este viernes en el Boletín Oficial, que estableció que las entregas de petróleo crudo efectuadas en el mercado local durante los 90 días corridos siguientes a la entrada en vigencia de esta medida deberán ser facturadas y pagadas al precio convenido entre las empresas productoras y refinadoras al día 9 de agosto de 2019.
También precisó que se deberá aplicar un un tipo de cambio de referencia de $ 45,19 por dólar y un precio de referencia Brent (el valor del crudo en el Mar del Norte) de US$ 59 el barril.
El decreto determinó además que el precio tope de naftas y gasoil en todas sus calidades, comercializados por las empresas refinadoras y los expendedores mayoristas y minoristas, en todos los canales de venta, durante los 90 días corridos siguientes a la entrada en vigencia de esta medida, no podrá ser superior al precio vigente al 9 de agosto último.