Para saber cuándo prescribe una hipoteca en Argentina se deben precisar algunos conceptos que faciliten la comprensión del tema.

Para saber cuándo prescribe una hipoteca en Argentina se deben precisar algunos conceptos que faciliten la comprensión del tema.
Usualmente, cuando se solicita un préstamo en dinero a un banco o a un particular se establece como garantía una hipoteca sobre un bien inmueble. He aquí la importancia de saber cuándo prescribe una hipoteca en Argentina.
Ante todo, la hipoteca sobre un bien inmueble es un derecho real de garantía que afecta al bien. Este no podrá ser vendido por su dueño hasta que no se salde la totalidad del crédito y se proceda al levantamiento de la hipoteca mediante su anotación en el registro respectivo.
Queda entonces claro que el crédito es la obligación. Una banco o una persona le presta dinero a otra.
La Hipoteca es un derecho real de garantía accesorio del préstamo de dinero que recae sobre un inmueble que puede o no ser de propiedad del deudor. Si este no paga, el acreedor tiene derecho a cobrarse mediante la venta del inmueble (casa, departamento, terreno, fraccion de campo, etc.).
Por su parte, la prescripción consiste en la liberación del deudor por el transcurso del tiempo sin que el acreedor le reclame el pago.
Cuando prescribe una hipoteca en Argentina es por que han pasado cinco años sin que el acreedor reclame el cobro del dinero. Este plazo surge de la ley para evitar que pese sobre el deudor una incertidumbre permanente de que el acreedor le reclame lo adeudado.
Esta incertidumbre, de prolongarse en el tiempo, impide al deudor volver a tomar créditos, a los terceros contratar con él ante la posibilidad de que tenga que afrontar deudas pasadas etc.
Si la hipoteca ha prescrito, el bien inmueble que estaba afectado se libera y sirve de garantía para otras operaciones que hacen a la vida comercial de una persona. Es necesario saber con certeza sobre el patrimonio de la gente ya que ello contribuye para saber sobre su solvencia.
Las obligaciones se celebran para ser cumplidas. Si el deudor no paga, el acreedor puede reclamar por medio de un telegrama, carta documento, mediación o juicio. Si no lo hace, la ley presume que no tiene interés. Por ello al pasar el tiempo se produce la prescripción de la hipoteca.
El artículo 2560 del código civil y comercial establece cuando prescribe una hipoteca en la argentina al mencionar que el plazo de prescripción genérico es de cinco años, excepto que esté previsto uno diferente en la legislación local.
Esto último no sucede con la hipoteca ya que estos derechos reales solo pueden establecerse por medio de leyes nacionales, dictadas por el congreso de la nación y no por legislaturas provinciales.
Es así que la prescripción de la hipoteca en la argentina ocurre a los cinco años contados desde que la deuda es exigible. Si el acreedor no ha reclamado el pago el bien queda desafectado. El crédito aún podrá reclamarse, pero el acreedor deberá vender otros bienes del deudor distintos del inmueble afectado por la hipoteca.
Desde la fecha en que el crédito es exigible comienza el cómputo del plazo de cinco años, pero si suceden algunos hechos el cómputo se suspende hasta que estos hechos desaparezcan.
A le presta a B $ 10.000 constituyendo una hipoteca.
Transcurren dos años sin que B pague su deuda pero deciden contraer matrimonio.
Durante el tiempo que dure la unión no corre el plazo. El cómputo podría reanudarse si se divorciaran.Si esto ocurre, solo faltan tres años mas para que se produzca la prescripción de la hipoteca en la argentina.
En la interrupción -a diferencia de la anterior- hay que empezar a contar de nuevo. En el ejemplo dado puede que después del divorcio, B reconozca expresamente que le debe a A $ 10.000. En este caso habrá que comenzar a computar desde ese momento el plazo de cinco años para que opere la prescripción de la hipoteca en la argentina.
La hipoteca sobre el inmueble debe inscribirse en el registro de la propiedad que corresponda al lugar donde se asienta. Esa inscripción debe renovarse cada cierto tiempo ( esto dependerá de las reglas locales de cada provincia). Si no se renueva no significa que la hipoteca prescriba. Solo ha caducado la inscripción.
Los registros se crearon para que todos sepan del estado del inmueble. Si el acreedor es remiso en renovar la inscripción el tercero que contrate con el deudor no pudo conocer de la existencia de la hipoteca.
La caducidad a diferencia de la inscripción no se suspende ni se interrumpe. Tampoco depende de las partes. Los derechos caducan por el solo paso del tiempo y por que la ley así lo dispone.
La similitud entre la prescripción y la caducidad es que las personas pierden derechos por el transcurso del tiempo pero son diferentes conceptos que no deben confundirse.
Cuando prescribe una hipoteca en la argentina no significa que prescriba el crédito que ella garantiza. El crédito puede tener un plazo distinto (dos años, tres años etc.)