Se trata de una de las preguntas más comunes, sobre todo en el ámbito laboral. Sin embargo, sería muy impreciso brindar una respuesta a cuánto tarda una transferencia bancaria, ya que son muchos los factores que inciden en dicho plazo.

Se trata de una de las preguntas más comunes, sobre todo en el ámbito laboral. Sin embargo, sería muy impreciso brindar una respuesta a cuánto tarda una transferencia bancaria, ya que son muchos los factores que inciden en dicho plazo.
Lo primero que se debe consultar como dato al momento de averiguar cuánto tarda una transferencia bancaria es el tipo de operación realizada. Tanto si depende de un pagador, o si es uno mismo quien asume ese rol, la entidad bancaria otorga la libertad de programar la transferencia de forma inmediata, o acreditando en un período posterior.
Antes de comenzar a desarrollar todo el despliegue técnico en relación a esta pregunta frecuente (“¿Cuánto tarda una transferencia bancaria?”), cabe aclarar que hay una variable incontrolable dentro del proceso que es: la veracidad de la palabra del emisor del pago.
Esto quiere decir que, muchas veces, aunque la transferencia haya sido pactada de forma inmediata en una fecha estipulada, el pagador miente al respecto y demora la acreditación de forma voluntaria.
La manera de respaldarse ante esa situación es solicitando un comprobante de transferencia realizada. En él, el banco emisor indica la fecha, horario exacto, monto y tipo de transferencia ejecutada. Con ese comprobante no caben dudas de la veracidad de la palabra del pagador y, a su vez, es posible utilizarlo como documento ante reclamos que no dependan de las dos personas involucradas.
Cuando un pagador se niega a mostrar o enviar el comprobante de transferencia bancaria realizada, se está ante un primer signo de estafa o de situación extraña en relación a los pagos.
Del mismo modo, si el pagador es uno, emitir el comprobante es una manera de desligarse de los inconvenientes que pueda presentar el banco para transferir el dinero, dejando en evidencia la honestidad y el cumplimiento con lo pactado.
Ahora bien, más allá de este asunto de lealtad y contrato, los bancos exponen su explicación en relación a los diferentes tipos de transferencias bancarias que se pueden realizar en lo cotidiano.
Según su plazo de ejecución, las transferencias bancarias se clasifican entre ordinarias o urgentes.
Todas las personas, como clientes de un banco, a veces podrían llegar a necesitar que una transferencia se haga efectiva lo antes posible. Y si bien acelerar el proceso una vez iniciado escapa al alcance de los clientes comunes, sí es posible conocer qué factores reducen tardanza para actuar con más conocimiento de causa la próxima vez.
El tiempo que el dinero tarda en llegar de una cuenta a otra, depende principalmente de cuatro factores: el día, la hora, la vía (electrónica o presencial) y la localidad.
Según las reglamentaciones vigentes, las transferencias electrónicas deben hacerse efectivas como máximo al final del día hábil siguiente a la orden. Los días hábiles, son aquellos laborables, entre el lunes y el viernes de cada semana.
Es decir, todos los días menos los sábados y domingos y las fechas particulares festivas: Año Nuevo, Viernes Santo, 1 de mayo, y 25 y 26 de diciembre. Esto es una guía de clara indicación a que, por lo general, los días viernes son una mala elección para realizar una transferencia.
Días previos a festividades, también lo son. Y es que cualquier imprevisto, error de sistema, circunstancia técnica o mala voluntad humana podrían hacer que la transferencia demore aún más si se la posiciona en esas fechas.
Aunque se elija operar de forma online o telefónicamente, el banco también puede establecer una "hora de corte" para sus transferencias. Esto es, una hora a partir de la que cualquier orden se considera recibida en el siguiente día hábil. Es muy importante consultar este dato con la entidad que corresponda antes de ejecutar la transferencia. Para bancos privados, esto cambia según cada firma.
Y, por último, la localidad desde la que se decide realizar la transferencia y también a la que se está enviando el dinero también pueden afectar al tiempo de la operación ya que, para empezar, hay que tener en cuenta las festividades locales (es decir, si es día hábil o no en las localidades donde estén ambas sucursales).
Esto es aplicable tanto si se realiza una transferencia online como si se dio la orden desde el lugar de trabajo o vía llamada telefónica. En resumen, lo mejor es evitar los días festivos y las respectivas vísperas, y pedir la transferencia al banco por la mañana.
Otro aspecto importante para recordar es que, muchas veces, la operación podría solicitar el cobro de una comisión por gestión del servicio dependiendo de la entidad bancaria o las circunstancias del trámite.
En resumen, saber cuánto tarda una transferencia bancaria es una tarea sencilla pero con sus trucos. No siempre se encuentra una respuesta precisa, por lo que, empresarialmente, es aconsejable no comprometerse con plazos muy urgentes sino dejar unos días u horas de margen ante imprevistos o situaciones circunstanciales.
Casi la mayoría de la información provista en este artículo aplica también para los depósitos de dinero en efectivo vía cajeros de autoservicio. En todas las ocasiones, se recomienda siempre consultar a la entidad bancaria y recibir la asistencia del personal calificado.