José Tasa: Creo que es peor. Fíjese que la inflación fue del 6% en abril con los precios atrasados en energía y una brecha cambiaria de 75% a 80%. Por ello el escepticismo del mercado. Todos apuestan a los bonos indexados hasta que surge el miedo de una reestructuración en los pagos con el nuevo gobierno. En algún momento van a subir más los bonos dólar “linked” por la expectativa de devaluación que hará quien asuma en diciembre de 2023. Pero todo es pasible de una reestructuración de la deuda. Es increíble pero se repite lo sucedido en 2019: en ese entonces, el macrismo no podía refinanciar la deuda tras las PASO porque venía el kirchnerismo. El año próximo seguramente el gobierno no pueda financiarse a mediano plazo porque el pago de la deuda se acerca a niveles que son insostenibles y un nuevo gobierno deberá reestructurarla. O quizás lo pueda hacer a tasas muy altas. La transición va a ser complicada. Para peor en 2015 estaba la esperanza de que asumía un gobierno que iba a solucionar todos los problemas económicos del país, y ello impulsó en mercados una fuerte suba en la previa. Ahora van a existir dudas sobre la capacidad del nuevo gobierno de encarrilar la economía. No va a haber cheque en blanco de los mercados a la próxima administración como sí lo hubo en 2015.
Periodista: ¿En qué hay que invertir en este contexto?
José Tasa: Creo que el gran error es siempre estar volcado a activos de riesgo como acciones y bonos. A veces hay que conformarse con no perder. Dicho esto, comenzaría nuevamente a tener en cuenta que muchas de las malas noticias en el exterior ya han sido descontadas y por lo tanto ya están incluidas en los precios hoy de los bonos y acciones en EE.UU. Las acciones norteamericanas ya están por debajo de sus valores promedio en 10 años. Para los más valientes, puede ser el puntapié para ir apostando de nuevo a las acciones en EE.UU., quizás siguiendo un índice tradicional como el S&P. Tampoco es bueno quedarse en dólares cash con una inflación en Estados Unidos arriba del 8% anual en los últimos doce meses. Es cierto que a futuro seguramente será menor.
Periodista: ¿Y en la plaza local?
José Tasa: La inflación en el muy corto plazo le puede seguir ganando al dólar pero ello se está por acabar pronto. El viernes de hecho subieron el “MEP” y el “contado con liqui”. Sería cauto. Creo que hay deuda de empresas que puede escapar a una restructuración y que hoy ofrece rendimientos atractivos como son los bonos del YPF.
Periodista: ¿Cómo impactan la tensión política y los movimientos en la previa electoral?
José Tasa: Paradójicamente los dos frentes están al borde de la fractura. En el Gobierno no hay mucho por decir. Ya está todo en la cancha. En la oposición se duda ahora de la unidad con Mauricio Macri seduciendo a Javier Milei quien a su vez es alérgico a la UCR y a Rodríguez Larreta. Este último tuvo el fin de semana contactos con los gobernadores radicales, hay foto en todos los medios, y es otro mensaje dentro de la interna del PRO. Macri versus Larreta es lo que se viene con ambos tejiendo alianzas en el medio. Aún queda una eternidad. La imagen negativa de Macri es muy alta. Su eventual “segundo tiempo” lo definirá más para fin de año, quizás después del Mundial de Qatar en función de las encuestas.
Periodista: ¿ Y el bitcoin?
José Tasa: Tiene una alta correlación con las acciones tecnológicas en Nueva York. El colapso de Luna y su "stable coin" asociada, el UST, generó pánico en el planeta cripto. El mercado estaba muy sobregirado. Recuerde que en Miami en la última cumbre cripto, el ex Goldman Sachs Mike Novogratz se tatuó una luna y se definió como un "lunático". Aquí los bancos salieron a ofrecer bitcoin a clientes y fueron frenados por el BCRA. La ciudad de Buenos Aires ofreció cobrar impuestos contra criptos. Todas señales. Creo que ahora hay que empezar a mirar con cautela pero a las cripto tradicionales, como bitcoin y ether. El mercado se sobregiró en precios y en cantidad de monedas.