Eso va a ir por otro carril. El 'Diez' también llegó a generar un análisis económico por parte de Mervyn King, entonces presidente del Banco de Inglaterra. Y meses atrás en Twitter, alguien esbozó la idea de, para generar demanda del peso argentino, poner en un billete de 10.000 la imagen de Diego Armando Maradona. Como muchos coleccionistas iban a querer quedarse con el billete, ello iba a redundar en un ingreso nada despreciable por señoreaje de parte del BCRA. Todo puede ser con el fanatismo que despertó y despierta Maradona en todo el mundo.
Así es. Estimo que, en este mes, el BCRA va a emitir 350 mil millones de pesos. Van a ser casi 2 billones en todo este 2020. Ya los próceres y los animales de los billetes se fueron derritiendo con la inflación. Pero la preocupación pasa por el 2021. Realmente no creo que Martín Guzmán pueda obtener un rojo fiscal de 4% del PBI. Ojalá me equivoque. Fíjese lo que pasó con las tarifas de servicios públicos. Iban a aumentar en enero y ahora lo pasaron para marzo. Los que pagan esa postergación son los jubilados que iban a tener un aumento de 5% en este diciembre y sólo pasó a ser un pago a cuenta del aumento de marzo. Ahora, en el interín, se sigue subsidiando las tarifas a personas de altos ingresos. Justo cuando se va a aprobar el impuesto a la Riqueza. Es una desprolijidad el sistema tributario argentino.
Fíjese lo que pasa con Aerolíneas Argentinas, que sigue acumulando fuertes pérdidas en su balance. Y siendo mantenida por sectores de bajos ingresos con sus impuestos. Hay muchos ejemplos. Las cooperativas que están exentas de Ganancias o beneficiadas con reducciones impositivas. Dicen que tienen ese beneficio porque son organizaciones sin fines de lucro pero en algunos casos, los más grandes, el management sí tiene fines de lucro. En algunos casos hay cooperativas argentinas que son casi multinacionales, y no pagan impuestos como el resto de las empresas. Tienen un poder de lobby importante para mantener todos los años esas exenciones en las discusiones del Presupuesto.
Todo pasa por la política ahora y la relación entre Alberto Fernández y Cristina. Y la embestida de ambos sobre la Ciudad de Buenos Aires, puntualmente sobre Horacio Rodríguez Larreta. La campaña electoral ya empezó. La oposición está en el "wait and see". Saben que con el correr de las semanas la gestión de Alberto se va a ir deteriorando por la marcha de la economía. Aplica el famoso slogan: "No interrumpas a tu enemigo mientras se está equivocando". Y espera que la inflación y el dólar hagan su trabajo, esmerilando al gobierno en las encuestas. La batalla se da en el Congreso Nacional con los debates que se vienen del aborto, recorte de fondos a CABA, la movilidad de las jubilaciones y la forma de elegir al Procurador de la Nación.
Por ahora. Pero observe siempre lo que pasa con las reservas. Siguen cayendo. En estos meses vienen los dólares del trigo pero tampoco son tantos. En el mejor de los casos u$s 1.500 millones. En la operatoria diaria la oferta no se ve venir. Y me parece que el BCRA está poniendo demasiadas esperanzas en la soja de 2021. La cosecha llega en abril. Pero por lo que vengo hablando con los productores, la liquidación va a ser la estrictamente necesaria para pagar deudas y gastos. El resto va al silo bolsa. Puede ser el equivalente a 20.000 millones de dólares la cosecha total de soja, pero a mi juicio, en las actuales condiciones liquidan la mitad. Y en los meses que van de abril a agosto. Igualmente todo va a estar en función al acuerdo con el FMI.
: El ajuste sobre jubilaciones va en ese sentido. Guzmán tiene que emprolijar las cuentas del Tesoro y del BCRA. Fiel a su estilo, va de a poco y con errores, idas y contramarchas. Fíjese la última entrevista que dio a sus amigos de Página 12. Admite que un default con el FMI es un default con los países que lo integran y nos convierte en “paria” del sistema financiero internacional. Es bueno que lo entiende. Ahora tome conciencia que festejamos una obviedad, que un default con el FMI es un elemento negativo. Mientras tanto Ecuador ya obtuvo la primera revisión a su acuerdo firmado en junio y le desembolsaron u$s 2.000 millones. Es muy lento el accionar del gobierno. No debería sorprendernos, si consideramos el tiempo que tardaron para cerrar el acuerdo con los bonistas.