José Tasa: Creo que fui en uno de los primeros en alertar sobre ese escenario posible. Ahora se suman los analistas económicos. El razonamiento es muy simple: ¿Qué le hace pensar que Cristina Kirchner va a avalar un acuerdo en el que tiene que abandonar los controles de precios, dejar de intervenir en el mercado cambiario, y llevar las cuentas a un superávit fiscal primario para hacer sostenible la deuda? Imposible.
Periodista: ¿Aún con la soja casi en 600 dólares?
José Tasa: Son capaces de ingresar al récord de los Guinness por ello. La soja, el maíz y el trigo están generando un maná del cielo para el gobierno. Pero veamos la relación de Argentina con Estados Unidos, lo que es clave en un acuerdo con el FMI. Observo que con Biden nada ha cambiado. El Tesoro norteamericano sigue muy reacio a apoyar al país cuando las empresas de EE.UU. radicadas aquí sufren constante hostigamiento del gobierno vía precios máximos o límites para girar al exterior. Janet Yellen aún no recibió a Martín Guzmán. Ni un zoom le dio. Cuando haya un encuentro entre ambos, prepárese porque entonces puede haber cierta posibilidad de acuerdo. Los apoyos de Alberto Fernández a las revueltas en Colombia tampoco sirven. Lo de Venezuela ni hablar. Pero lo peor es la relación estrecha del gobierno con Rusia. Estamos durmiendo con el enemigo de los EE.UU. De más está decir que la denuncia penal por la firma del acuerdo con el FMI en el 2018 complica además toda la negociación. Nadie del staff del FMI querrá avalar un acuerdo que tenga altas probabilidades de sucumbir.
Periodista: ¿Continuará Guzmán?
José Tasa: Decidió seguir dando la batalla, aunque la viene perdiendo. Su discurso del viernes en el lanzamiento de la ampliación de la tarjeta Alimentar puso en blanco sobre negro que la batalla continúa. Ahora los que esperan que haya un giro a la racionalidad tras las elecciones de octubre, en noviembre si las postergan, deberán seguir aguardando. No ocurrirá, independientemente del resultado. Por ello veo difícil un entendimiento con el FMI. El día después de estas elecciones, todos empezarán a pensar en las presidenciales del 2023.
Periodista: ¿Cómo ve a la oposición?
José Tasa: Ya está decidido que Santilli vaya a la provincia de Buenos Aires y María Eugenia Vidal a CABA. El “larretismo” tiene que acordar con Bullrich. No será fácil. Pero Rodríguez Larreta es muy pragmático. Recuerde que en 2019 acordó con el socialista Roy Cortina, con Martín Lousteau y hasta con José Luis Espert. Barrió con todos. Y ya está tejiendo para repetir en 2023. Curiosamente Vidal no está midiendo bien en PBA, tiene imagen negativa elevada. Me parece que el mensaje correcto, prolijo, bondadoso ya no prende. Los bandos están bien separados y la sociedad pide garra. Por ello es que mide bien Patricia Bullrich.
Periodista: Se viene el dato de inflación de abril.
José Tasa: Otro golpe para el gobierno. Todos los meses será igual. En este caso, el número rondará el 4%, quizás menos. No hay caras alegres en el Palacio de Hacienda así que debe ser cercano al 4% con los alimentos por encima nuevamente. Debería en algún momento, empezar a descender pero difícil que quiebre la barrera del 3% con la emisión de pesos que se mantiene y la bola de Leliq y pases que se sigue desarrollando. La deuda en pesos que se está generando tampoco es una buena señal. Entre este mes y noviembre vencen 1,7 billones de pesos. El 41% ajusta por inflación. Demasiado ¿no le parece?
Periodista: Por último, ¿Qué pasa en el mundo cripto?
José Tasa: La noticia pasa por el dogecoin, la cripto que surgió de una broma pero que está alcanzando niveles celestiales. Elon Musk uno de sus impulsores, estuvo en el programa “Saturday Night Live”, y al ser preguntado por el “dogecoin” señaló que su precio puede llegar a la luna, pero luego agregó que es un “engaño”. Esa cripto caía 35% pero sus seguidores seguían firmes sosteniendo que se trata de una “corrección”. Veremos. Mientras el bitcoin sigue muy vivo rondando los u$s 57.000. Veo mucha resistencia a la baja. Son mercados para seguir minuto a minuto y sólo para amantes del vértigo.