Consumo

El consumo volvió a bajar y retrocedió 7,7% en mayo

Se trata de la caída más profunda en lo que va del año. El dato surge del último informe de la Cámara Argentina de Comercio.

Cuánto necesitó una familia para no ser pobre en julio en la Ciudad de Buenos Aires. (Foto: archivo)

Cuánto necesitó una familia para no ser pobre en julio en la Ciudad de Buenos Aires. (Foto: archivo)

En el documento, indicaron: “Esto implica una profundización de la pérdida real del poder adquisitivo de los individuos. El acumulado en 2024 respecto a 2023 refleja una baja del 4,3% en la comparación interanual, y se espera que la evolución negativa continúe, aunque cabe esperar mejoras intermensuales de la mano de la paulatina recuperación de la economía”.

En ese sentido, el informe arrojó una tendencia negativa en la compra de indumentaria y recreación. Según explicaron, las familias reestructuran sus gastos para destinar el dinero al consumo de alimentos y bebidas. Por otro lado, en mayo volvió a aumentar el consumo de servicios públicos, vivienda y alquiler.

“De esta forma, el índice de consumo acumula en los primeros cinco meses del año un decrecimiento de 4,3% interanual, marcando un profundo deterioro en el consumo llegando a mediados del año. Continúa la tendencia bajista en las tasas de crecimiento interanual exhibidas por el IC a partir de enero y marcan en mayo 2024 el mayor valor negativo registrado desde febrero 2021″, agregaron.

Por qué cayó el consumo, según el informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios

En el documento que publicó la Cámara Argentina de Comercio y Servicios este miércoles por la tarde, precisaron las razones por las que cayó el consumo en el quinto mes del año.

"Si bien la tasa de inflación continúa desacelerándose, esto se debió a que los incrementos tarifarios de gas y electricidad pautados para el mes de mayo fueron postergados y tendrían lugar durante el mes de junio", detallaron. Y añadieron: "La efectivización de estos aumentos podría acelerar nuevamente la inflación e impactar negativamente en el poder de compra de las familias, aumentando el gasto en vivienda, pero reduciendo el poder de compra para otros rubros".

Por último, señalaron que el contexto recesivo reduce la posibilidad de aumentos nominales en el salario que permitan una recuperación de la demanda. "Adicionalmente, los incrementos de AUH y tarjeta alimentar y la persistencia de bonos a jubilados parecen no ser suficientes para recomponer el poder de compra de los sectores más vulnerables", completaron.

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