Según estimaciones privadas, los principales ingresos de la cosecha gruesa todavía no impactaron plenamente en el mercado cambiario, por lo que el flujo de dólares podría incrementarse en las próximas semanas y fortalecer aún más la capacidad de intervención del Central.
La meta de las reservas
Hasta ahora, la autoridad monetaria cumplió el 92% del objetivo anual de acumulación de reservas. Durante el primer trimestre, parte de las compras se vieron compensadas por la demanda de divisas del Tesoro para afrontar pagos financieros.
Para sostener la acumulación, el BCRA emitió pesos sin esterilización, mientras que el Tesoro absorbió excedentes monetarios mediante colocaciones de deuda en moneda local, en un intento por evitar presiones sobre el dólar y la inflación.
Las proyecciones oficiales ubican el saldo neto de compras de 2026 en una banda de entre USD 10.000 y USD 17.000 millones. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que la evolución dependerá principalmente de la disponibilidad de divisas y de la demanda local de pesos.
En paralelo, el reciente desembolso de USD 1.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional permitió que las reservas brutas del BCRA superaran los USD 47.000 millones, el nivel más alto desde 2019.
La semana pasada, el directorio del organismo aprobó la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas firmado con la Argentina, habilitando el ingreso de nuevos fondos.
Al cierre de la última jornada, las reservas brutas totalizaron USD 47.867 millones. Sin embargo, antes del cierre de la semana el Gobierno deberá afrontar el pago del Bopreal Serie 3, correspondiente al 34% del capital emitido, por unos USD 1.020 millones más intereses, lo que compensará gran parte del efecto positivo del desembolso del FMI.