La causa que involucra al argentino Eduardo Ignacio Murias, detenido en Brasil tras ser acusado de enviar mensajes racistas sobre un nene de 7 años durante un viaje turístico, sumó en las últimas horas nuevas declaraciones.
El defensor de Eduardo Ignacio Murias -detenido por enviar mensajes racistas sobre un menor de 7 años- aseguró que su cliente “está muy arrepentido” y sostuvo que todo se trató de “un gran malentendido”.
La causa que involucra al argentino Eduardo Ignacio Murias, detenido en Brasil tras ser acusado de enviar mensajes racistas sobre un nene de 7 años durante un viaje turístico, sumó en las últimas horas nuevas declaraciones.
Luego de que la Justicia brasileña confirmara la prisión preventiva del hombre de 63 años, habló públicamente su abogado defensor, el letrado brasileño Ciro Chagas, quien aseguró que su cliente “está muy arrepentido” y sostuvo que todo se trató de “un gran malentendido”.
“Él no es una persona racista y nunca quiso generar ningún problema con nadie en Brasil”, afirmó el abogado en declaraciones televisivas.
Las palabras del defensor aparecieron después de que el caso provocara un fuerte impacto en Brasil y Argentina, especialmente por el contenido de los mensajes hallados en el celular del acusado, donde hacía referencia al nene como un “esclavo”.
Todo ocurrió el domingo pasado a bordo del tradicional tren turístico Maria Fumaça, que conecta las ciudades de São João del-Rei y Tiradentes, en el estado brasileño de Minas Gerais.
Según la denuncia presentada por la madre del menor, Murias comenzó a fotografiar al nene de 7 años mientras viajaban en el mismo vagón junto a otras familias. La situación salió a la luz cuando otro pasajero alertó a la mujer sobre lo que estaba ocurriendo.
“Vi que apuntaba mucho el celular hacia mi hijo y empecé a prestar atención”, relató luego la madre en diálogo con medios brasileños.
Cuando confrontó al argentino y le pidió que mostrara el teléfono, descubrió conversaciones de WhatsApp donde el hombre compartía fotos del chico junto a frases discriminatorias. Uno de los mensajes más impactantes decía: “Lo puedo llevar de esclavo”.
También aparecieron otras expresiones que agravaron aún más su situación judicial, como: “Estoy pensando llevar un esclavo, hay muchos acá” y “Puedo llevar una esclava para cuidar a tus nietas”.
Tras quedar detenido, Murias fue imputado inicialmente por injuria racial, un delito que en Brasil contempla penas de hasta cinco años de prisión. Sin embargo, la situación judicial se endureció este lunes, cuando la Justicia resolvió convertir la detención en prisión preventiva mientras continúa la investigación.
En ese contexto, el abogado Ciro Chagas salió públicamente a defender al argentino y planteó que las conversaciones fueron privadas y no constituyeron una manifestación pública de racismo. “La injuria racial exige que la ofensa sea externalizada públicamente y eso aquí no ocurrió”, argumentó el letrado.
Según explicó, Murias envió las imágenes y mensajes únicamente dentro de un chat privado con amigos y nunca tuvo intención de exponer públicamente al menor. “No estamos discutiendo la moral de lo que hizo, sino si técnicamente existe el delito”, sostuvo.
Además, aseguró que su cliente intentó borrar las fotos a pedido de la madre del nene y que durante la audiencia judicial pidió disculpas.
“Está horrorizado con la situación y muy triste. Él comprende la gravedad de lo ocurrido”, insistió el abogado.
En otra parte de sus declaraciones, Chagas sostuvo que Murias jamás tuvo intención de discriminar al chico. “Fue una gran confusión. Él estaba hablando con amigos en un contexto privado y nunca quiso causar un acto de racismo”, señaló.
También aseguró que el argentino expresó su arrepentimiento ante el juez y compartió el dolor de la familia afectada. “En la audiencia dijo que compartía el sufrimiento de la madre del nene”, agregó.
El abogado incluso mencionó que otros episodios recientes protagonizados por argentinos acusados de racismo en Brasil terminaron generando un clima adverso para su defendido. “Hay una presión de la opinión pública y se construye una idea de que los argentinos vienen a Brasil a discriminar”, afirmó.
Mientras avanza la investigación judicial, la madre del chico habló públicamente sobre el impacto emocional que sufrió su hijo tras el episodio. “Mi hijo está muy asustado. Está avergonzado, callado y no está bien”, contó en declaraciones al portal G1.
La mujer explicó que todo ocurrió mientras celebraban su cumpleaños junto a familiares durante el paseo turístico. “Mi instinto de madre se activó enseguida”, recordó sobre el momento en que enfrentó al acusado.
También confirmó que insistirá hasta las últimas consecuencias para que el caso avance judicialmente. “Vamos a llegar hasta el final porque esto no puede suceder”, sostuvo.
Murias permanece detenido en la ciudad brasileña de São João del-Rei mientras la Justicia define los próximos pasos de la investigación.
La defensa ya presentó un habeas corpus para solicitar su liberación y sostiene que el delito de injuria racial no se configura porque los mensajes no fueron difundidos públicamente.
Sin embargo, la fiscalía brasileña considera que el contenido hallado en el celular constituye una conducta discriminatoria grave.
El caso generó una enorme repercusión mediática en Brasil y volvió a poner en discusión los episodios de racismo protagonizados por turistas extranjeros en el país.