- El 49% fueron del Banco Interamericano de Desarrollo (BID);
- El 20% del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF);
- 14% de la Corporación Andina de Fomento (CAF); misma proporción para fuentes bilaterales;
- 2% de Fonplata;
- 1% del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE);
- 0,14% del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).
El flujo neto positivo del financiamiento en 2022 fue de US$ 1.913 millones, el más alto de los últimos 26 años.
Además, el año pasado se aprobaron nuevas operaciones por US$ 5.149 millones, de los cuales aproximadamente el 60% se concretaron a partir de agosto.
Al respecto, el BID representó el 48%, seguido del BIRF en un 26% y la CAF en un 19%.