Ahora, estamos en un momento de incertidumbre. Si el precio "sostén" es de 90 dólares, YPF podría decidir un nuevo aumento de combustibles. Pero la pregunta es, ¿cuánto más se podría afrontar un aumento del precio cuando los datos oficiales señalan que la compra de nafta en estaciones de servicio ha disminuido?
Combustibles: los misiles del Golfo afectan al precio en la Argentina
Si el precio internacional del Brent se mantiene por encima de los USD100 o continúa escalando, es probable que los combustibles en la Argentina enfrenten una nueva presión alcista, aunque el traslado a los surtidores dependerá de la estrategia comercial de las petroleras y de la política económica del Gobierno. YPF es la principal compañía del país y determina la política de precios en los surtidores.
La evolución de los precios del crudo y del combustible, al compás del conflicto en Medio Oriente. (Foto: Captura de TV)
Al subir el precio del crudo, el principal riesgo para el mercado interno es que las refinadoras comiencen a pagar más caro el petróleo. Aunque Argentina produce gran parte del crudo que consume, el precio local toma como referencia el valor internacional del Brent. Cuando ese indicador sube, también aumenta el costo de oportunidad para las empresas productoras.
En ese escenario, podrían darse varias situaciones:
- Subas de naftas y gasoil. Si el Brent permanece en torno a los USD100 durante varias semanas, las petroleras tendrían argumentos para aplicar nuevos aumentos para recomponer márgenes. En un mercado con precios más liberados que en años anteriores, el traslado suele ser más rápido. El precio "sostén" está fijado en los 90 dólares.
- Aumentos escalonados. En lugar de una fuerte corrección de una sola vez, las compañías podrían optar por incrementos mensuales o quincenales para evitar un impacto brusco sobre la inflación. El Gobierno aún no llega al "0,..." como indicador mensual.
- Demora por razones macroeconómicas. El Gobierno podría buscar que las petroleras moderen o posterguen los ajustes si considera que un incremento significativo pondría en riesgo la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, si el Brent permanece elevado durante un período prolongado, resulta difícil sostener esa estrategia.
Aumento del petróleo: favorece a las exportaciones y complica a la economía interna
El informe también destaca que el encarecimiento del petróleo no tiene solamente efectos negativos para la Argentina. Un barril más caro mejora los ingresos por exportaciones de crudo de Vaca Muerta y aumenta la rentabilidad de las empresas del sector energético, lo que podría traducirse en mayores inversiones y un ingreso adicional de divisas.
Sin embargo, para los consumidores el efecto más inmediato suele ser el aumento del precio de los combustibles. Un mayor costo del gasoil impacta además sobre el transporte de cargas, la logística y la actividad agropecuaria, mientras que la nafta más cara eleva el costo de movilidad de particulares y empresas. Esa cadena puede terminar trasladándose a otros precios de la economía.
En definitiva, si el Brent consolida su cotización por encima de los USD100 o avanza hacia niveles de USD110 o USD120, como algunos analistas ya comenzaron a contemplar ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, la probabilidad de nuevos aumentos en las estaciones de servicio argentinas crecerá de manera significativa. La velocidad y la magnitud dependerán de cuánto dure el shock internacional y de la decisión de las petroleras de absorber una parte del incremento o trasladarlo al consumidor final.