Efectivamente, confirma Felipe Baravalle, director Ejecutivo de la Cámara de Líneas Aéreas en Argentina (JURCA), en diálogo con A24.com, “ya se fueron varias y otras suspendieron operaciones, por lo que lamentablemente, si continúan estas condiciones y restricciones, el mercado aerocomercial argentino no es sustentable en el tiempo ”.
El reclamo de las aerolíneas: demoras e incertidumbre
Para el directivo, otra dato clave y grave es que “la decisión administrativa de Jefatura de Gabinete vencería el 9 de julio y a día 8 no tenemos ningún vuelo aprobado, más allá del 12”. Con este escenario, lamenta, “ sigue la incertidumbre para las aerolíneas que deben reprogramar sus vuelos y, sobre todo, para los pasajeros varados ”.
En un reciente comunicado, la JURCA explicaba que el Gobierno argentino no ha autorizado ninguna operación aérea para fecha posterior al 12 de julio por lo que ninguna compañía puede brindar una solución de viaje cierta a sus clientes. Además, alertaron, “si se prorroga el actual cupo máximo de 600 pasajeros diarios, y en función de la cantidad de pasajeros que se encuentran pendientes de retorno, la demora para retornar a sus hogares podría extenderse en hasta 5 meses”.
Desde la implementación de estas restricciones y modalidades de aprobación de vuelos, "la República Argentina ha visto fuertemente afectada su conectividad con el resto del mundo y tememos que ello se agrave más aún", expresa el comunicado.
Al respecto, desde IATA, Ruediger señala que a medida que la demanda global se recupere y las aerolíneas comiencen a reactivar sus flotas, “se pondrá énfasis en aquellos mercados que permitan una operación confiable y predecible, por lo que a largo plazo, Argentina bien podría sufrir una pérdida de conectividad ”.
En ese sentido, la organización local remarcaba que “la industria aérea requiere contar con un marco de funcionamiento de mayor previsibilidad, como sucede incluso en pandemia en los más de 1.500 destinos a los que se vuela alrededor del mundo”.
La ocupación del transporte aéreo
Según Baravalle, hay aerolíneas que están volando con la mitad de la ocupación, dependiendo de los destinos, lo cual genera que “la operación sea deficitaria porque las compañías no pueden cubrir el 100% de los costos”.
En paralelo, existen otros mercados que ya se han recuperado, como Europa, donde están volando al 50% o 60% en toda la operación: “Mientras acá, en lo internacional, volamos al 2%, lo cual representa un impacto enorme para el negocio aéreo”, asegura.
Otros mercados, como el norteamericano, todavía están cerrados a los vuelos europeos, pero “en cuanto se abra un poco es posible que los aviones que ahora vuelan con poca ocupación a la Argentina se reasignen a otros mercados donde vuelen con ocupación total y generen las ganancias que pueden estar perdiendo en nuestro mercado”, reconoce el directivo de JURCA.
Algo parecido ocurre con el transporte aéreo de cargas: “Si bien algunos cargueros llegan completos, al tener menos frecuencias se pierde conectividad con otros países y, en algunos casos, la carga debe hacer rutas más largas, lo que sin dudas se aleja de una operación normal”, comenta el representante de las líneas aéreas en el país.
Aerolíneas: los números que aportan a la economía
Hasta poco antes de la pandemia y las acciones restrictivas que impuso el Gobierno argentino para el transporte aéreo, un informe de IATA estimaba que “el mercado en el país tendría un crecimiento de 92% en los próximos 20 años”. Eso equivaldría a 18,3 millones de pasajeros adicionales viajando en 2037. De acuerdo con ese pronóstico, el aumento de demanda aportaría al PBI nacional unos US$ 22,5 mil millones y la creación de casi 565.000 nuevos empleos.
El relevamiento del organismo mundial indica que las aerolíneas, los operadores aeroportuarios, las empresas que operan en los aeropuertos (como restaurantes o comercios), y proveedores de servicios de navegación aérea emplean a unas 71.000 mil personas en Argentina. Además, al comprar bienes y servicios de proveedores locales, el sector sustenta otros 79.000 puestos de trabajo.
Los sueldos que la industria paga a sus empleados se trasladan total o parcialmente al consumo de bienes y servicios, sosteniendo otros 51.000 empleos. Y estiman que los turistas que llegan al país por vía aérea y gastan su dinero contribuyen a sustentar 129.000 puestos de trabajo. En total, unos 329.000 empleos son generados por la industria y los turistas que llegan en aviones al país.
En cuanto al consumo, el documento de IATA sostiene que la industria aérea, incluidas las aerolíneas y sus cadenas de abastecimiento, aportan US$ 7,5 mil millones en términos de valor agregado bruto al PBI de Argentina.
Por último, los gastos efectuados por los turistas extranjeros, señala el reporte, generan otros 4,2 mil millones de dólares al PBI del país, sumando unos US$ 12 mil millones. En total, 2,1% del PBI es consecuencia de los aportes del sector y los turistas extranjeros que llegan en aviones.