Aunque cada contribuyente recibirá distintos montos que dependerán de sus ingresos personales, se estima que en promedio, tendrán de bolsillo unos $3.473 por mes correspondientes a lo que se haya descontado de Ganancias durante los primeros cinco meses del año.
O dicho de otra forma, unos $17.365 en promedio que serán devueltos en cinco cuotas a cada beneficiario. Obviamente que este monto, vale recalcar, variará según el sueldo bruto de cada empleado.
Igualmente, la disposición oficial puso en manos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) la reglamentación final de las devoluciones, así como también la modificación de las escalas para aquellas personas que perciban salarios entre $150.000 y $173.000 brutos, que, según habían explicado en el Gobierno, se adecuarían a un sistema progresivo en los montos a pagar.
La actualización del piso para estar exento de Ganancias se ajustará por el Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), es decir, la variación salarial promedio de los trabajadores en relación de dependencia.
La ley indica que estarán exentos de pagar Ganancias el aguinaldo de los sueldos de hasta $150.000 brutos, las guardias u horas extras del personal de salud hasta septiembre, los gastos de guardería sobre niños de hasta tres años hasta un tope anual de $67.000.
También se duplica la exención por hija o hijo discapacitado, que en la actualidad es de 78.833 pesos, y se elimina el tope de edad.
Tampoco se cobrará el impuesto a los bonos productivos hasta un tope del 40% de la ganancia, y las horas extras de los recolectores de residuos, así como será posible deducir de Ganancias herramientas educativas de los trabajadores asalariados por hasta $67.071,36 anuales y gastos por movilidad y viáticos hasta $67.071,36 anuales.