Voceros del FMI llegaron con el objetivo de "continuar las negociaciones sobre la séptima revisión del programa apoyado por el FMI". "Nuestro objetivo sigue siendo apoyar los esfuerzos en curso para restablecer la estabilidad macroeconómica en beneficio de Argentina y su gente", agregaron las fuentes ante la consulta de este portal.
En este contexto, el Gobierno autorizó la emisión de letras del Banco Central por US$ 3.200 millones a diez años de plazo ante "la proximidad de los vencimientos de los compromisos de deuda".
La medida se dispuso a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 23/202, publicado este viernes en el Boletín Oficial, "con el fin de garantizar la continuidad del normal funcionamiento del Estado nacional", se indicó en sus considerandos.
La demora de la reunión de Caputo con el FMI por cuestiones de "agenda"
Pese a que el encuentro estaba previsto en principio para este jueves, se postergó por problemas de agenda y de demoras en los vuelos de los funcionarios técnicos del FMI.
El encuentro del lunes será a "agenda abierta", admitieron fuentes de la Casa Rosada, consultadas por A24.com.
El plan del Gobierno es mostrar las medidas de ajuste del gasto, incluyendo todas las desregulaciones de la economía, las relaciones laborales, la eliminación de subsidios, baja de salarios estatales vía devaluación e inflación, y liberación de precios. Además de dejar de emitir moneda y la política monetaria restrictiva adoptada por el BCRA, como el "plan de estabilización" sobre el cual espera llegar en un mes a la meta de déficit cero y conseguir los dólares para pagar la deuda.
Sobre esos ejes centrales, el Gobierno intentaría conseguir un nuevo perdón (waiver) y renegociar un nuevo acuerdo de facilidades extendidas que podrían incluir nuevos desembolsos por cerca de 3600 millones de dólares entre enero y febrero.
Será la tercera renegociación de la deuda tomada por Mauricio Macri en 2018: la primera se dio en 2020 por el anterior ministro de Alberto Fernández, Martín Guzmán; la segunda, por el exministro y candidato, Sergio Massa.
Pero el gobierno de Milei apuesta a renegociar todo con la promesa de sobrecumplir las metas de déficit cero a partir del ajuste en el gasto y la reformulación de la política monetaria y cambiaria.
Confía en el apoyo del FMI que -a través de su directora, Julie Kozack- expresó su apoyo a las primeras medidas de ajuste del gasto y desregulación el pasado 12 de diciembre.
"El personal técnico del FMI respalda las medidas anunciadas hoy por el nuevo Ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo. Estas fuertes acciones iniciales apuntan a mejorar significativamente las finanzas públicas de una manera que proteja a los más vulnerables de la sociedad y a fortalecer el régimen cambiario. Su aplicación decidida contribuirá a estabilizar la economía y a sentar las bases de un crecimiento más sostenible y liderado por el sector privado", había señalado la funcionaria del Fondo.
Y agregó en esa oportunidad que "el personal del FMI y las nuevas autoridades argentinas trabajarán con celeridad en el período que se avecina. Tras los graves reveses en política económica de los últimos meses, este nuevo paquete de medidas constituye una buena base para proseguir las discusiones encaminadas a reconducir el actual programa respaldado por el Fondo".