Periodista: Igualmente el dólar en el mes viene subiendo mucho más…
José Tasa: Es cierto pero su cotización no depende sólo de la variación monetaria en los últimos meses. Por ejemplo, el dólar en la Bolsa fue frenado por las intervenciones de la CNV o del BCRA. Eso al mismo tiempo alentó la suba del dólar blue, siendo el único mercado del dólar en que el gobierno no interviene. Miguel Pesce estima que se operan solamente u$s 3 millones diarios, pero no deja de ser un valor de referencia para los agentes económicos. Así planteadas la reacción oficial, el “contado con liqui” se operó el viernes arriba de los 301 pesos. Además hay una suerte de arbitrajes en los diferentes dólares que impiden que se alejen uno de otro. Por más que uno sea un mercado en negro y otro blanco, son varios los operadores que mezclan colores y compran blue para vender dólar “MEP” y viceversa en función de las cotizaciones. Por si fuera poco inciden además las expectativas de emisión de pesos a futuro. Creo que el famoso “put” del BCRA, esa opción oficial para garantizar un piso a las cotizaciones de los bonos en pesos es una amenaza de emisión de dinero a futuro.
Periodista: Conclusión: ¿cómo ve la semana en el mercado de cambios?
José Tasa: Fácil respuesta. Bajo presión como siempre. No hay margen para aguardar otra tendencia. Aún tomando en cuenta que la Argentina a $300 el dólar se encuentra muy barata, la tendencia es ascendente. Comer seis personas en un restaurante de la Costanera Norte cuesta sólo 150 dólares. Es decir, 25 dólares por persona. Insólito. Pero a pesar de ello, el dólar blue sigue subiendo. La razón: se espiraliza todo. No hay que esperar que el dólar baje sino que los precios, en este caso de comer en restaurantes, suban. Y después sobrevenga una suba del dólar. Así hasta que el gobierno reaccione y lance un plan serio contra la inflación.
Periodista: ¿Y ello cuándo será?
José Tasa: Ahí entramos en tiempos políticos. No sabría a qué nivel de dólar el gobierno entra en estado de alerta generalizado. Me llama la atención que pese a los niveles de inflación elevadísimos y el reciente desplome de los mercados, la respuesta oficial sea la de siempre, es decir, culpar a especuladores y a los que “fugan” los dólares. Hasta ahora lo que hemos visto de Batakis fueron más controles en el mercado de cambios y promesas de recortes del gasto público. Le sumaron el nuevo incremento en la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales para el llamado “dólar turista”. Así no se frena el derrumbe de mercados y los traspasos al dólar. Para peor, los mercados emergentes están complicados también.
Periodista: ¿Pueden caer más?
José Tasa: Creo que Estados Unidos y la Reserva Federal exageraron demasiado las medidas adoptadas durante la pandemia y recalentaron en exceso a la economía. Ello trajo lo que se enseña en cualquier manual de Macroeconomía que es una alta inflación. ¿Pasó lo peor con el 9,1% de suba de precios interanual en junio en Estados Unidos? No me animaría a asegurarlo. La Reserva Federal ahora adoptará una postura aún más agresiva con las tasas de interés y puede llegar a subirlas un punto porcentual directamente en la última semana de julio. El riesgo de los emergentes ahora está en 425 puntos porcentuales y subió sólo en la última semana 42 puntos. Ya son 30% los países emergentes que tienen rendimientos superiores al 10% anual en dólares para sus deudas. No le extrañe que haya ruido en lo que respecta a sus deudas si los gobiernos no hacen un rápido ajuste fiscal. En lo estrictamente doméstico estaría muy cauteloso además por el ruido que puede haber en las emisiones de empresas y provincias que tengan vencimientos de deuda en el corto y mediano plazo. El racionamiento de divisas se mantendrá por lo menos hasta que llegue el próximo gobierno. Hay que ser muy prudente.