2) Dólar MEP: Es el que se opera en la Bolsa mediante la compra de un bono contra pesos y la venta simultánea de ese bono contra dólares. Los dólares obtenidos de esta manera se acreditan en cuentas bancarias en la plaza local. Ayer se operó en torno a los 176 dólares. La alternativa en este caso es vender esos dólares en el SENEBI (Segmento de Negociación Bilateral), una suerte de plaza “paralela” dentro de la Bolsa que escapa a los controles oficiales. El dólar en el SENEBI se opera por encima de los $192 pesos.
3) Dólar “contado con liqui”: la operatoria es similar a la del dólar MEP sólo que los dólares se acreditan en cuentas en el exterior. Las diferencias se logran también contra el dólar SENEBI.
4) Mezcla de colores: hay quienes aprovechan una alta diferencia, cuando existe y es mayor a 10 pesos, entre el dólar MEP y el “blue”. Eso permite comprar el primero y vender en el informal. La diferencia con los precios de ayer, incluyendo los costos y comisiones en la Bolsa, es muy reducida lo que no permite generar ganancias. El problema principal es que la compra es una operación legal pero la venta en el “blue” no lo es por lo que luego no hay justificaciones contables a la misma. De ahí su nombre de “mezclar colores” con una operación en blanco y otra en negro.
Con las medidas que rigen desde hoy, se limita en tiempo y en monto el acceso al dólar MEP y “contado con liqui”.
Habrá que ver cómo operan igualmente las diferentes vertientes y si se producen brechas que incentiven a los amantes de los “rulos”. Lo que está claro es que son las distintas regulaciones las que generan la posibilidad de esos arbitrajes con la expectativa además de que los precios vayan hacia arriba en todas las alternativas existentes hoy para acceder a la tan ansiada moneda norteamericana.