Deuda

Radiografía de la deuda en Argentina: ¿cuánto debe el país, quiénes son los principales acreedores y cuánto podría tardar en resolverla?

Entre las distintas cuestiones que marcan el rumbo de la agenda económica argentina, uno de los tópicos más importantes tiene que ver con la deuda.
Julia D'Arrisso y Eugenia Muzio
por Julia D'Arrisso y Eugenia Muzio |
Radiografía de la deuda en Argentina: ¿cuánto debe el país

Radiografía de la deuda en Argentina: ¿cuánto debe el país, quiénes son los principales acreedores y cuánto podría tardar en resolverla?

Entre las distintas cuestiones que marcan el rumbo de la agenda económica argentina, uno de los tópicos más importantes tiene que ver con la deuda. Si bien los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encaminaron con un nuevo acuerdo, plazos de pagos y otras condiciones, la deuda pública sigue en aumento.

La deuda pública es el compromiso financiero que asume el Estado por un monto de capital sumado a una tasa de interés. En general, los países toman deuda para resolver problemas de liquidez o financiar proyectos. Puede ser asumida por la administración nacional, provincial o municipal, en moneda nacional o extranjera.

¿De cuánto es la deuda pública y cómo se compone?

A marzo de 2022, el stock de deuda bruta, o sea, todo lo que debe el país, llegó a un total de US$376.278 millones y tuvo en un mes un ascenso equivalente a US$9.731 millones, lo que representa un crecimiento mensual del 2,7%.

A la fecha, la mayor parte de la deuda está “en situación de pago normal”, es decir, reestructurada. Un 69% está en dólares y un 31% en moneda local. Un 61% se canjea bajo legislación nacional y un 39% bajo leyes extranjeras.

Deuda 1.jpg

En relación con las fuentes de la deuda, se podrían distinguir tres grandes grupos: el sector público -organismos como el Banco Central (BCRA), ANSES o PAMI-, el sector privado y los organismos multilaterales. Sobre el primero, ya que se trata de compromisos con el mismo Estado, los capitales se puede refinanciar casi permanentemente. En tanto, sobre el segundo recaen los bonos en dólares y otras divisas extranjeras, mientras que la deuda con entidades internacionales suelen tener tasas consideradas bajas, pero exigen cambios más estructurales.

Según el último boletín informativo de la Secretaría de Finanzas, el 72% de la deuda bruta en situación de pago normal corresponde a Títulos y Letras del Tesoro Nacional, el 21% a obligaciones con Acreedores Externos Oficiales, el 6% corresponde a Adelantos Transitorios 2 y el 1% restante a otros instrumentos.

¿Cuánto representa la deuda bruta en porcentaje del PBI?

A marzo de 2022, la deuda bruta representa un 80% del PBI. Una medición que sufrió una fuerte baja desde 2020, cuando llegó a significar un 102,8%.

Ese descenso, se explica por dos razones, detalló el economista y exdirector del FMI para el hemisferio occidental Claudio Loser: “Una es la licuación que se hizo en la deuda en pesos respecto de la inflación. Segundo, es la deuda externa donde hubo reducciones de capital importantes en la negociación del año 2021”. Otro elemento es que “el dólar se ha ido retrasando respecto de la inflación” y eso hace que “la deuda en dólares aparezca como menos porcentaje del producto de lo que es”, especificó a A24.com.

"No es que la deuda en millones de dólares bajó, sino que se redujo como porcentaje del PBI", puntualizó Lorenzo Sigaut Gravina, director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra. "La mayor parte de la deuda está denominada en dolares, en euros y en yenes. El problema acá es el PBI, que en dolares creció mucho por la recuperación, pero la inflación casi duplicó la variación del tipo de cambio. Entonces, el PBI es mayor por el crecimiento de la actividad y la inflación, pero la disparidad entre la inflación y el tipo de cambio genera un impacto y por una política que no sabes si es sustentable. El stock de deuda bruta subió, pero cuando ves el ratio deuda-productó bajó, pero es por una política que es retrasar el tipo de cambio oficial", aclaró.

Deuda en porcentaje del PBI.jpg

Ante este panorama, se abre un interrogante: ¿cuál es el nivel máximo "permitido" de deuda en relación con el PBI? Sobre este punto, los especialistas explicaron que la "capacidad posible" de deuda depende de cada país. "Los países desarrollados tienen mayor nivel de deuda y no hay un problema de sostenibilidad. Argentina es un país al que cada tanto se le cierra el mercado, pierde acceso y ahí cualquier nivel de deuda es un problema. Ningún país al que se le cierre el mercado va a tener una deuda sostenible", resumió Martín Vauthier, economista de Anker Latinoamérica.

De igual forma, Sigaut Gravina analizó que el ratio entre la deuda y el PBI es bastante bajo, pero sí se "paga" un riesgo país alto "por costo de reputación". "La mayoría de los países tienen deuda, pero el ratio de deuda tiene que ser sostenible", manifestó en diálogo con este medio.

¿Quiénes son los principales acreedores?

El FMI es el principal acreedor de la Argentina, con más de US$45.000 millones que tomó la gestión de Mauricio Macri y el Gobierno refinanció a través de un nuevo programa con plazos más laxos.

En marzo se recibió el primer desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI) por US$9.655 millones en el marco del nuevo programa de Facilidades Extendidas (Extended Fund Facility o EFF) y se pagaron amortizaciones por US$2.778 millones, correspondientes al préstamo Stand-By de 2018. El financiamiento neto del organismo fue de US$6.877 millones en ese período, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso.

Le siguen otras organizaciones internacionales como el Club de París, con el que se anunció una extensión de las conversaciones con la intención de llegar antes del 30 junio de 2022 a un acuerdo para reprogramar el capital adeudado. Durante este período, Argentina se comprometió a realizar pagos parciales a los miembros del Club de manera proporcional a los que efectúe a otros acreedores bilaterales. A lo largo del mes se cancelaron intereses por el equivalente a US$280 millones, de los cuales 69% se pagaron en moneda nacional.

El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también tienen su participación en el stock de deuda, junto a otras entidades mundiales. Por fuera de ellos, “no hay actor que pueda llegar a tambalear” los números, analizó Mara Pedrazzolli, economista integrante de Paridad en la Macro a A24.com.

Deuda2.jpg

Entonces, aquí aparece el segundo grupo de tenedores, que se compone de bonistas privados, con quienes el ministro de Economía, Martín Guzmán, logró una aceptación del 99% para reestructurar en 2020 y cuyos intereses comenzaron a pagarse en 2021.

En tercer lugar se encuentra la deuda en pesos, compuesta principalmente por acreedores como bancos públicos y privados, argentinos y extranjeros. Sobre este punto, los economistas coinciden en que “hay un mayor margen de negociación” que con tenedores internacionales.

“La deuda local se reestructura permanentemente, lo que pasa con los bancos nacionales es que la tenencia de Leliqs y otros instrumentos están atados a la inflación. El roll over -prórroga de los vencimientos- de la deuda siempre es muy alto, hay gente que está dispuesta a comprar deuda pública en pesos por encima de lo que se ofrece, quiere decir que se está reestructurando la deuda favorablemente”, evaluó la especialista.

¿Puede Argentina aliviar la carga de deuda?

Tomar deuda es una forma de financiamiento que tienen los países que luego, a través de una decisión política, se asumirá a partir del vínculo con cada organismo y las condiciones que se imponen a la hora de pagar. En este sentido, los expertos destacan que la clave para frenar la acumulación de deudas tiene su raíz en la problemática del déficit fiscal.

"Las deudas se generan por el déficit, que se financia con más deuda o con emisión monetaria", expresó Vauthier. Y describió que, en general, los países no pagan las deudas, si no que las refinancian. "Cuando tienen un vencimiento van al mercado y lo refinancian. Lo ideal sería hacerlo a una tasa más baja. Si la economía crece, esa deuda se va achicando. Ese es el escenario virtuoso. Es lo que hablamos cuando decimos deuda sostenible", detalló.

De igual forma, Pedrazzolli señaló que “la lógica del capitalismo no es que las deudas se alivian, sino que en todo caso es la posibilidad de prorrogar los vencimientos y la refinanciación”. “Uno puede discutir vencimientos y tasa de interés, que es el costo de la deuda. Por ese lado puede venir aliviar la carga de la deuda, por la discusión de una tasa que no sea tan pesada para el sector público”, argumentó en diálogo con A24.com.

¿Cuál es el impacto del stock de deuda en la economía Argentina?

El aumento, retroceso o carga de la deuda tiene su peso en las decisiones económicas que vaya a tomar el Gobierno argentino en un futuro. Según el exdirector del Fondo Monetario Internacional, “aunque el déficit fiscal se vaya reduciendo todavía se va a mantener la deuda”, por lo que la reestructuración tiene que estar en los planes a largo plazo.

El tema es que se estabilice la economía y eso hace que haya gente que está dispuesta a refinanciar en vez de ser obligados a reestructurar. Por eso es que los plazos que se han dado para la deuda privada son tan largos”, indicó Loser.

En tanto, la economista del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) destacó que “las decisiones sobre al tasa de interés de referencia del Banco Central están bastante atadas tanto al stock de deuda tanto del BCRA como para el Tesoro”. Y sostuvo que “pueden convivir tasas activas altas y pasivas y en todo caso que no sea un dolor para la política industrial o de desarrollo el hecho de tener que mantener tasas pasivas reales positivas”.

¿Cuánto puede tardar Argentina en cumplir sus deudas?

Por último, a la hora de pensar cómo puede evolucionar el stock de deuda en Argentina, los especialistas analizaron primero el escenario crediticio actual en moneda local y extranjera. "Cuando uno mira lo que se vino colocando desde 2019, la mayor parte de la deuda es indexada al CER -el Coeficiente de Estabilización de Referencia, que refleja la inflación-, en un contexto donde los precios se vienen acelerando y es muy difícil para el tesoro colocar deuda a tasa fija. Hay muchos tenedores de pesos que tienen que invertir en esa moneda porque tienen muy limitado el acceso al dólar. Es una especie de demanda forzada", aseveró Vauthier.

"La deuda en pesos se está colocando a un plazo corto, con lo cual obliga a estar refinanciando rápidamente y las regulaciones cambiarias se van a tener que mantener para permitir esa refinanciación. Hay muchos actores institucionales a los que no les queda otra que colocar activos en pesos. Ahí también se necesita un programa creíble para que eso permite estabilizar la macroeconomía. En el caso de la deuda en dólares, los vencimientos mas significativas empiezan en 2024, con lo cual hay un margen mayor, pero es importante que Argentina vuelva a abrir el mercado y ahí hay que generar una revisión de expectativas, un programa creíble para tener acceso al mercado y volver a crecer", continunó.

Por su parte, Sigaut Gravina también destacó el peso de la deuda en pesos que se encuentra atada a la inflación, lo cual la vuelve menos atractiva para el sector privado por su volatilidad. "Lo más importante es haber reestructurado la deuda privada, sobre todo por los plazos, manteniendo una tasa de interés baja. La situación de las reservas es muy baja y con un riesgo país alto no podes salir a conseguir financiamiento", dijo. Y puso dos condiciones para mejorar el panorama de la deuda: "Tiempo para generar divisas y bajar el riesgo país", para lo que es necesaria "una política clara y mantener un plan de exportaciones" que sirvan para alimentar las reservas.

Pese a esto, dejó entrever un panorama alentador con miras a futuro: "Argentina no tiene confianza ni estabilidad, pero los fundamentals lucen para tener menos riesgo país y si hacemos bien las cosas podríamos estar mejor en dos años. Son 10 revisiones con el FMI. Si las cumplís bien, ahí podría ser".

Se habló de
-

Últimas Noticias