Con estas medidas, en el Gobierno aguardan que se tranquilice el mercado en una semana en la que los ahorristas, en gran parte, se movilizaron para retirar dólares de los bancos ante el temor de una restricción o congelamiento de depósitos.
Los números del sistema muestran una alta liquidez en bancos: más del 80% de los depósitos son de disponibilidad inmediata. Esto asegura que la corrida actual debería calmarse con el paso de los días. El problema es que, en medio de la pandemia, los turnos para asistir a sucursales de bancos se están dando para octubre, lo que acrecienta el nerviosismo inversor. En algunas entidades del interior del país, la logística para llevar billetes de la moneda norteamericana se demoró y ahorristas debieron esperar para hacerse de sus billetes. Esto también acrecentó la incertidumbre.
Así, los inconvenientes por los retiros de dólares de bancos pueden superarse. Otra cuestión es lo que sucede con el tipo de cambio oficial. Allí, la demanda se redujo con las trabas a los ahorristas, pero subsiste con los pedidos de empresas para importar. Y del otro lado, la oferta está ausente. No son épocas de liquidaciones de divisas de los exportadores. En el interín, el BCRA emitió cerca de $100.000 millones este mes para financiar al Tesoro. Y la tasa de los plazos fijos, menor al 2,5% mensual, no tienta para contener traspasos. Es el gran problema hoy.