Por qué es importante. Porque la baja del precio del petróleo le había permitido a YPF cerrar y arrancar el año con dos bajas en el valor de sus combustibles. La primera fue el 3 de diciembre, cuando aplicó un recorte del 1,5%; y la segunda, el 7 de enero, momento en que la baja llegó hasta el 3,2%. Ahora, esa tendencia (un alivio para el usuario) se quebró.