Los rebeldes hutíes que controlan varias regiones de Yemen, incluyendo la capital Sanaá, comenzaron en las últimas semanas a lanzar ataques sobre cualquier buque operado por empresas israelíes, o bien que tengan como destino final sus puertos en "solidaridad" con los palestinos de Gaza.
Esos ataques en el mar Rojo están causando estragos en las cadenas de suministro y encareciendo los costos del transporte marítimo en esa importante vía comercial.
En respuesta, Estados Unidos y Reino Unidos han liderado una coalición con vistas a proteger el comercio marítimo, llegando incluso a atacar territorio yemení controlado por los rebeldes, lo que ha extendido también los ataques a los buques de estos dos países.