La aparición de instituciones educativas dentro de la causa encendió aún más las alarmas judiciales, especialmente por la posible atención de menores de edad en un circuito que ahora es investigado por presunto ejercicio ilegal de la medicina.
Ambulancias, certificados y sellos bajo sospecha
La investigación reveló además que a varias escuelas acudieron ambulancias y vehículos particulares para atender emergencias médicas. Tras esas intervenciones, se entregaban certificados médicos sellados que ahora son analizados por la Justicia.
Los investigadores sospechan que muchos de esos documentos fueron confeccionados utilizando sellos falsificados o pertenecientes a otros profesionales.
La causa apunta contra una estructura que, según estiman los investigadores, habría funcionado durante al menos cinco años en distintas localidades de La Matanza.
Uno de los testimonios más comprometedorios fue el de Dunia Mercedes Suazo Pulido, una médica cubana detenida en la causa, quien reconoció ante la Justicia que no tenía el título revalidado para ejercer en Argentina.
Además, admitió que utilizaba el sello de otra médica para atender pacientes y aseguró que ese material le era entregado por Alberto Santarceri, señalado como dueño de “Argentina Salud”.
También declaró el médico boliviano Carlos Covarrubias, quien confirmó que trabajaba con sellos ajenos y realizaba guardias tanto en ambulancias como dentro de escuelas.
Según su testimonio, llevaba certificados previamente sellados y cobraba 80 mil pesos por guardias de 24 horas.
Tanto Covarrubias como Suazo Pulido afirmaron que los sellos eran entregados al inicio de cada jornada y luego devueltos a Sofía Luna, esposa de Santarceri.
La investigación quedó en manos del fiscal Fernando Garate y del juez de garantías Rubén Ochipinti, quienes intentan determinar si detrás de la clínica operaba una asociación ilícita dedicada al ejercicio ilegal de la medicina y a la emisión irregular de documentación médica.
Cómo comenzó la investigación
La causa se inició tras la denuncia de una médica que aseguró que estaban utilizando su nombre, matrícula y sello profesional sin autorización.
A partir de esa presentación se realizaron allanamientos en González Catán, Virrey del Pino, San Justo y Canning, donde se secuestraron documentos, dispositivos electrónicos, sellos médicos, computadoras y vehículos.
Además, durante los operativos se detectaron autos con patentes presuntamente adulteradas.
En total hay 29 detenidos. Entre los principales acusados figuran Alberto Santarceri, Sofía Luna, Dunia Mercedes Suazo Pulido, Brian Marcelo Santarceri, Nicolás Alberto Santarceri y Gabriel Musse.
Todos enfrentan acusaciones por asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y venta ilegal de medicamentos. La Justicia no descarta sumar futuras imputaciones por estafa a medida que avancen las denuncias de pacientes e instituciones afectadas.