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Marine Le Pen puede llegar a conseguir lo que se le negó a su padre, Jean-Marie (Foto: gentileza Neuvelobs).
Es abogada y diputada en la Asamblea Nacional de Francia. Es la hija menor de Jean-Marie Le Pen, el histórico líder de la ultraderecha que estuvo a punto de ser presidente en la V República. Su triunfo en primer vuelta unió al resto del arco político y a la sociedad francesa para la segunda vuelta. Un frente patriótico logró que Jaques Chirac, un moderado de derecha, lo derrotara en la elección final de 2002.
Su padre, luego de fracasar nuevamente en 2008, se retiró de la política. Ese año fue condenado por un Tribunal Correccional de París por el delito de complicidad con la apología de crímenes de guerra. En una entrevista, dijo que la ocupación nazi durante casi 4 años en Francia "no fue particularmente inhumana".
A partir de 2011 hubo un relevo generacional en la extrema derecha. Marine Le Pen tomó la posta en el Frente Nacional (FN), pero con los mismos lineamientos de defender "la cultura francesa" y totalmente contraria a la llegada de inmigrantes musulmanes.
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El debate entre Macron y Le Pen la marcó por su mala actuación y la derrota electoral de 2017 (Foto: gentileza Le Figaró).
El primer aviso de la heredera Le Pen
Marine Le Pen fue consejera en asambleas regionales y en 2004 llegó al Parlamento Europeo. Luego, dio el primer salto en la carrera mayor, las elecciones por llegar al palacio del Elíseo. En 2012, su primera candidatura a presidente, llegó en tercer lugar y quedó fuera del balotaje entre François Hollande y Nicolas Sarkozy.
En ese momento, tuvo una declaración que lo emparentó con los dichos por los que fue condenado su padre. Marine dijo que si con los nazis hubo una ocupación de Francia, lo mismo estaba sucediendo en ese momento con la llegada masiva de inmigrantes musulmanes que estaban "transformando" la cultura y el aspecto de las ciudades francesas.
En su segundo intento, estuvo mucho más cerca de llegar al poder. En la primera vuelta de las elecciones de 2017, logró el segundo lugar con el 21,3 % de los votos, a menos de 3 puntos del primero, Emmanuel Macron.
Sin embargo, fracasó en su intento por seducir a la izquierda en un frente electoral y, además, tuvo una mala actuación en un debate contra Macron. En consecuencia, perdió en segunda vuelta y el actual mandatario ganó por primera vez la presidencia (66% de los votos).
Europa gira a la derecha y Le Pen está al frente
En ese momento, Le Pen hizo un cambio estratégico. Modificó el nombre del partido por el de Agrupación Nacional para aggiornar los conceptos de la extrema derecha y poder crecer en la consideración popular, pero sin renunciar a las bases ieológicas. Así, planteó sus bases:
- Fuerte impulso a las ideas de la libertad individuales
- Menor presión impositiva y protección de las empresas "francesas"
- Defensa de los valores tradicionales de la cultura francesa
- Diferencias con el "europeísmo" de los socialdemócratas
- Rechazo a la inmigración sin controles
- Favorable a deportaciones masivas.
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Punto fundamental de las ideas de Le Pen. Deportación de inmigrantes ilegales y, especialmente, de los musulmanes (Foto: gentileza Neuvlobs).
En las elecciones de 2022, volvió a competir con Macron. En primera vuelta, el presidente logró el 27,85% de los votos, 4% más que Le Pen. Pero para la segunda vuelta, el presidente logró convencer al ultraizquierdista Jean-Luc Malenchon para "frenar" a la Agrupación Nacional y resultó reelecto. Sin embargo, Le Pen siguió creciendo en imagen y en las encuestas durante todos estos años de extrema complejidad para el actual gobierno francés.
Le Pen es partidaria de un mayor grado de proteccionismo económico para la industria nacional y tiene una postura diferente en cuanto a Vladimir Putin y la guerra de Ucrania. En tanto, supo moderar su "europeísmo crítico" y acepta también como cosa juzgada el matrimonio entre personas del mismo sexo o el aborto, introducido por Macron como un derecho constitucional.
El deterioro de la gestión del Presidente lo ha captado casi con exclusividad su movimiento. Como dijimos, su partido ganó las elecciones para el Parlamento Europeo. Logró más del 30% de los votos, el doble que Macron. En ese momento, dijo: "Estamos preparados para gobernar". La figura elegida por Le Pen para el parlamento de Bruselas fue la de Jordan Bardella, pero tras los resultados de este domingo en Francia, parece que le aguarda un destino más importante.
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"Cuando el pueblo vota, el pueblo gana", dijo Marine Le Pen tras su victoria en las elecciones legislativas (Foto: cuenta de X de Le Pen).
Bardella al gobierno, Le Pen al poder (¿en 2027?)
"Necesitamos un pleno apoyo para llegar a la mayoría absoluta el próximo domingo", dijo anoche Le Pen y pidió ese esfuerzo al electorado para colocar a Bardella como primer ministro.
Francia entraría una vez más en una "cohabitación" entre el presidente de un partido y el primer ministro de otro, con competencias diferentes que pueden "modelar" el camino de Le Pen hacia el poder en 2027. El primer ministro es el jefe del gobierno, conduce el destino del país y, especialmente, su vida social y económica. Allí es donde deben plantearse las ideas extremas de Le Pen. Particularmente en una dura lucha contra la inmigración ilegal, y más aún con la musulmana.
Por su parte, Macron, tendrá las relaciones internacionales y la posibilidad de no firmar algunas resoluciones del primer ministro si no las comparte. En ese difícil trato entre presidente y primer ministro, la administración de Francia puede tener mayores problemas que los actuales. Le Pen espera capitalizar ese descontento para torcer aún más el giro a la derecha de su país.
Defensora del nacionalismo económico, quedó aislada junto a Giorgia Meloni, la primera ministra Italiana, del reparto del poder en Bruselas. Los moderados de derecha y de izquierda ratificaron su alianza para mantener a la alemana Úrsula Von Leyen como presidenta del Consejo Europeo.
Pero la apuesta de Le Pen es otra: lograr la mayoría absoluta en la Asamblea francesa y colocar al nuevo primer ministro el próximo domingo. Ese será el punto de partida para su objetivo final: llegar a la presidencia de Francia en 2027 y completar el giro de ese país, mucho más que a la derecha.