En el Estado de Florida, en la costa sureste de Estado Unidos, tras la primera etapa de vacunación contra el coronavirus, que comenzó a mediados de diciembre pasado y fue destinada a personal esencial y ciudadanos mayores de 75 años, el gobernador, Ron De Santis, autorizó en enero la vacunación para mayores de 65 años sin necesidad de ser residente o ciudadano estadounidense.












