"Me levanté, fui corriendo y abrí la puerta para ver si había alguien del otro lado. Esto se abrió sólo y cuando me asomo… estaba todo cerrado. No hay chances que entre aire por acá como para abrir esto. ¡Me quiero matar!", dijo mientras intentaba encontrar alguna explicación lógica.
Más tarde, y ya bastante más tranquilo con la situación, se permitió bromear y le habló -mirando a cámara- al supuesto fantasma: "Si hay algún fantasma por acá vamos a llegar a un acuerdo: si querés abrir o mover cosas, hacelo de una a cinco de la tarde. A la noche tratá de que no", le pidió.
En otro video respondió a quienes le decían que era una cuestión energética y que ahí había mala onda. "Chicos para los que me preguntan el departamento tiene relinda energía. De echo vi miles de departamentos y apenas entraba, si no tenían linda energía directamente me iba. Este no saben la energía y luz que entra de día, estoy enamorado de este departamento", aclaró.
El último ganador del Bailando también iba contando la historia en su cuenta de Twitter, en la que tiene más de dos millones cuatrocientos mil seguidores, e interactuaba con sus seguidores, quienes además daban sus opiniones.
"Y si es un fantasma, que se maneje, me acabo de mudar y no me pienso ir. Ahora el depto es mío papu te vas a la puta q te pario. * se iba llorando *", escribió.
Tres horas más tarde, cuando ya había amanecido y el reloj marcaba las 6:18 de la mañana, subió una foto en la que se lo veía muerto de sueño y con la explicación de lo que había pasado.
"Ya acostado me di cuenta de que la cerradura estaba floja y se suelta sola. Por Dios, casi me muero, mañana la hago cambiar", reconoció.