Con Guillermo Barros Schellotto en Boca, Emanuel Reynoso tuvo casi nula participación. El Mellizo no esperó la falta de constancia que suelen tener futbolistas de su clase. A jugadores como Bebelo, se le exige la perfección. Se acepta un mal partido de un jugador que basa su fútbol en el esfuerzo. Pero no se soporta un mal partido del ex jugador de Talleres. El propio Alfaro en la derrota en La Bombonera frente a Atlético Tucumán, decidió quitarlo en el entretiempo aquella vez para no exponerlo ante un público que lo condenaba por un par de pases inexactos.
La categoría de Bebelo le da expresión a Boca y será un mérito de Alfaro respaldarlo. Confiar en su momento. Desterró la idea de los tres mediocampistas centrales para ubicar en una de las bandas, pero con libertades, al ¨nuevo 10 de Boca¨
El fútbol cambia, evoluciona, se industrializa. El molde de futbolista moderno pareciera ser más universal. Pero habrá un grito de resistencia cuando nos preguntemos cómo hará River para adaptarse a la ausencia de Juanfer, y como el Boca de Alfraro no se edifica por Tevez o Zárate si por un tal Bebelo Reynoso.