Rompió el silencio

Boca y River, los grandes candidatos, otra vez, a ganar la Copa de la Liga Profesional

por Hugo Balassone | 14 de febrero de 2021 - 12:29
Boca y River, los grandes candidatos, otra vez, a ganar la Copa de la Liga Profesional

El arranque de la Copa de Liga Profesional detona el interrogante de si el fútbol argentino conservará la competitividad en un torneo donde Boca y River le darán plena atención dado que hasta abril no tendrán actividad en Copa Libertadores.

Para Boca significará consolidar la hegemonía que ha conseguido en el último tiempo en torneos locales, y para los de Gallardo implicará saldar la única deuda impaga de su ciclo.

River fue al mercado con ambición para mejorar la competencia interna y buscar suplir la partida de Nacho Fernández. Llegaron Palavecino y David Martínez. Seguramente se incorporen en estas horas José Paradela y Alex Vigo. Y regresó Jonatan Maidana para reforzar una defensa que, con sus errores, quedó retratada en la semi con Palmeiras.

Boca, en cambio, mantuvo su plantel y piensa refuerzos para junio. Llegó Marcos Rojo y en la semana cerrarán a Andrés Román (lateral derecho colombiano) y a Esteban Rolón.

Es nítido el poderío económico que a los dos más grandes de la Argentina les ha permitido protagonizar las últimas Libertadores, pero la paridad en los últimos torneos locales estuvo a salvo.

Hay una clase media aspiracional compuesta por Banfield, Talleres, Lanús, Defensa y Justicia y hasta Rosario Central o Vélez, que pueden colarse en la pelea grande de esta Copa de la Liga. A los mencionados los unen buenos proyectos formativos y la constancia para sostener ciertos procesos.

La cuestión será saber dónde están parados Racing, Independiente y San Lorenzo. Sabemos que en los últimos 10 años, intentar subirse al tercer escalón del podio con los títulos locales de la Academia, aquella Sudamericana para el Rojo, y la ansiada Libertadores para el Ciclón les significó algunos traumas posteriores. Racing no pudo alcanzar mejores alturas en lo internacional, y a Independiente y San Lorenzo aquella tentación de darle continuidad a los triunfos les trajo aparejadas crisis económicas importantes.

Racing se mostró muy frágil frente a Banfield, que pareció jugar a otra velocidad. Fue tal el descalabro del equipo de Juan Antonio Pizzi que de no haber mediado la buena actuación de Arias pudo sufrir una goleada.

La política de incorporaciones parece promisoria con Ezequiel Schelotto, Lovera, Chancalay y Aníbal Moreno, pero el equipo está lejos de lucir rejuvenecido.

San Lorenzo apuesta a Diego Dabove para armar un equipo más agresivo, y anoche los consiguió en los primeros 25 minutos y eso le permitió ganar ajustadamente frente a Arsenal. El riesgo de imponer límites a los hermanos Romero puede ser alto si el equipo no gana. Aunque Ángel (de buen nivel) pague las consecuencias por Oscar (de floja labor).

Nadie imaginaba a Julio Falcioni volviendo a Independiente. Pero fue contratado para darle personalidad a un equipo que no tiene liderazgos dentro de la cancha. Busca un mediocampista central de carácter y un centro-delantero, y ya trajo a Juan Manuel Insaurralde para hacerse fuerte en el juego aéreo.

Es muy difícil de analizar al Rojo sin el contexto institucional que atraviesa. En la semana estableció un plan de pagos por deudas, desde abril del año pasado, a jugadores actuales y que ya dejaron el club. En medio de esta actualidad les surge la mejor aparición del fútbol argentino en el último tiempo: Alan Velazco.

Con lo demás grandes, cada vez más distantes de Boca y River, el fútbol argentino vuelve ratificando el imprevisto sagrado de no saber quién podrá ganar esta nueva copa.