El delantero de Manchester City, autor de un gol en la semifinal y otro en la final, se excedió en la protesta posterior a la expulsión contra Perú durante la final de la Copa América y fue sancionado con 60 días sin actividad oficial o amistosa con la Selección más 30 mil dólares de multa.
Gabriel Jesús vio la tarjeta roja y luego empujó a sus rivales, pateó una botella, empujó la cabina de visualización del VAR y gesticuló con sus manos dando a entender que "todo estaba arreglado".
Si bien esta sanción se puede apelar, según lo establecido en el reglamento disciplinario, el delantero se perderá solamente los amistosos contra Colombia el 6/9 y contra Perú cuatro días más tarde.
En segundo lugar, la Conmebol estableció una penalización de 15 mil dólares para la Confederación Brasileña por haber llevado al presidente Jair Bolsonaro a la coronación por el título continental.
Fuente: Télam