Qué pasó. Agustín Rossi no termina de asentarse nunca en el arco de Boca. Y en el partido de vuelta ante Cruzeiro no fue la excepción. Varias salidas en falso en las pelotas aéreas y sobre todo faltando cuatro minutos llegó el error más grave: dudó entre salir y quedarse y terminó sacándola en la línea.








