Sin sufrir, no es Chelsea. Un calco del primer partido. En Stanford Bridge, los locales se pusieron en ventaja con el tanto de Loftus Cheek, pero la estrella del equipo alemán, Luka Jovic, empató en el inicio del complemento para mandar todo al tiempo extra. Llegaron los penales, aparecieron las atajadas del español Kepa y los ingleses sentenciaron la historia con un penal de Hazard.