Qué pasó. Pasaron exactamente 361 días desde aquel fatídico partido ante Estudiantes en el que Franco Mussis sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y del colateral externo de la rodilla izquierda, más una fractura en el platillo tibial. Casi un año sin poder pisar una cancha. Por eso el llanto del gol que le dio al Ciclón su primer triunfo en la Superliga.









