"Los equipos cuando juegan bien tienen que salir campeones porque si no quedan en el olvido. Si no queda en 'juega bien, pero'". Era importantísimo ponerle la primera estrella a este equipo tan humilde que es una familia. Esto es de todos y luchamos por esto. Nadie nos regaló nada. Y haberlo hecho después de haber descendido tiene algo extra. No sé si soy un emblema, soy un tipo que intenta hacer lo mejor adentro de la cancha", expresó el mediocampista del Matador.
"El llanto es porque a uno se le vienen muchas cosas a la cabeza. Hace un año y medio yo estaba entrenando solo con un profe. No sabía lo que iba a pasar. Y hace siete meses estaba roto de la rodilla. Para mí, esto es un premio", completó.