"En el césped, Messi es el puto amo". Hace varios años, Guardiola reeditó la frase que había utilizado para elogiar a José Mourinho a la hora de las conferencias de prensa.

"En el césped, Messi es el puto amo". Hace varios años, Guardiola reeditó la frase que había utilizado para elogiar a José Mourinho a la hora de las conferencias de prensa.
Lionel hizo y hace méritos para que aquella definición de Guardiola le caiga a la perfección. Seis veces ganador del Balón de Oro, multicampeón con Barcelona, máximo goleador de la historia culé y también de la liga española, jugador que más tantos marcó como futbolista de la Selección Argentina y así podríamos adosar decenas de récords que tiene Messi.
Perfeccionista por donde lo mires, su fútbol evoluciona día a día y su personalidad, fuera de las canchas, también. Acertando o equivocándose, Messi fue asumiendo el rol de líder de vestuario en Barcelona y en la selección.
Recordar sus frases en la última Copa América, en contra de la Conmebol y diciendo, abiertamente, que el certamen fue armado para que Brasil sea campeón. Muchos podían pensarlo, nadie debía decirlo, sin pruebas. Como consecuencia, la AFA debió interceder y la sanción a Lionel fue menor de lo esperado, por la magnitud de sus palabras.
Hace pocos meses, en Barcelona, Eric Abidal, secretario deportivo del club, dijo, públicamente: "muchos jugadores no estaban conformes con Valverde", entrenador despedido horas antes del club catalán.
Messi no se lo perdonó. "Que diga quienes son esos jugadores. Nos está ensuciando a todos", lanzó el argentino, que, puertas adentro, amenazó con dejar el club, si el francés no se retractaba.
Aquella frase de Lionel defendiendo al plantel, fue acompañada por fotos, en redes sociales, de los principales jugadores de Barcelona, agradeciéndole a Valverde su trabajo y calidad de persona.
Ese día, la dirigencia armo un cónclave, Messi-Abidal. Ambos bajaron decibeles, siguieron en sus roles, pero la sensación es que algo se rompió entre el mejor jugador de todos los tiempos de Barcelona y la cúpula directiva.
Otro batalla de esta disputa, se vivió hoy con el comunicado en el que Messi confirma que los jugadores cobrarán el 70 por ciento menos de su salario y, además, aportarán dinero al club para pagar el sueldo a empleados de otras áreas, debido a la crisis que vive el fútbol español, a raíz de la pandemia que azota al mundo.
En el comunicado, Lionel denuncia filtraciones y amenazas de dirigentes, acusaciones gravísimas, que solo se le permiten a Messi. Barcelona teme que el argentino algún día escuche seriamente las poderosas y seductoras ofertas que le llegan desde otros grandes de Europa.
Mientras tanto, escribió otro capítulo de "el puto amo, también en las malas y fuera del césped".