Emocionante

Se mueve el mundo, se mueve el fútbol

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
Se mueve el mundo, se mueve el fútbol

Si ya nos resultó exótico a los sudamericanos abandonar la mítica Copa Intercontinental para pasar al mundial de clubes donde había que jugar una semifinal con un equipo árabe o coreano o tunecino para llegar a la final, no quieran saber lo que será un mundial compuesto por 24 equipos. 

La FIFA aprobó ampliar el mundial de clubes a partir del 2021 a esa cantidad de participantes. La primera edición será seguramente en un país asiático, se disputará cada 2 años  y contará con la presencia de 6 equipos de Conmebol. Para que tengas referencia irán el campeón y subcampeón de la Copa Libertadores, los últimos dos dueños de la Copa Sudamericana y tres equipos más cuyos criterios de clasificación aún no fue resuelto. 

El objetivo de este nuevo torneo, es buscarle a la Champions una competencia de su jerarquía organizada por la FIFA. Más allá del sideral negocio que rodea a esta nueva inicitiva, donde se menciona a un consorcio japonés que estaría dispuesto a poner hasta 15.000 millones de euros hasta 2029. Ahí estará el gancho para seducir a los grandes clubes europes, apenas por participar recibirían un premio de casi 30 millones de euros. 

Otro cambio de rumbo en el planeta fútbol sería llevar la Copa del Mundo de selecciones a 48 participantes, la expansión de la competencia obligará por cuestiones de dimensiones territoriales a Qatar a buscar naciones periféricas como Bahréin, Kuwait, Emiratos Arabes o Arabia Saudita para recibir 16 partidos más que en el Mundial de Rusia. Desde la tentación de expandir la industria del fútbol ser correrá el riesgo de alterar la competencia, con países que lleguen a jugar un mundial con casi nulo potencial y jerarquía. Si el Mundial de 48 llegara a oficializarse, a Sudamérica le corresponderán 6 plazas y media.  

Viniendo a nuestro fútbol argentino, hay muchas polémicas árbitrales en la Superliga y en el ascenso con tendenciosa fragilidad de los árbitros para pitar en favor de los equipos que están liderando las posiciones y que están representadas por dirigentes que hoy tienen preponderancia en la AFA. 

Hay cuestionamientos al conflicto de intereses en las designaciones de Federico Beligoy, que al mismo tiempo lidera uno de los gremios arbitrales (la Asociación Argentina de Arbitros). Pero más allá de este choque de funciones, lo que impera son arbitrajes que modifican con sus decisiones el rumbo de los partidos, y una falta de recambio generacional muy marcado. Sobre todo sabiendo las atrocidades que estamos observando de árbitros jóvenes en los torneos del ascenso. 

Escuchando a los tiempos que corren en la Argentina, de un grito revolucionario de las mujeres en la búsqueda de igualdad de derechos, la AFA anunciará la profesionalización del fútbol femenino. A partir de un reclamo fuerte de la futbolista Maca Sánchez, que había sido dejada libre por la UAI Urquiza, la dirigencia del fútbol empezó a tomar nota. La AFA destinará un presupuesto de 120.000 pesos mensuales a cada uno de los 16 clubes que compiten en la Primera División, con la obligación de éstos de al menos registrar 8 contratos. Ojalá este cambio cultural fuerte le otorgue visibilidad a una actividad que la reclama. 

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