Viniendo a nuestro fútbol argentino, hay muchas polémicas árbitrales en la Superliga y en el ascenso con tendenciosa fragilidad de los árbitros para pitar en favor de los equipos que están liderando las posiciones y que están representadas por dirigentes que hoy tienen preponderancia en la AFA.
Hay cuestionamientos al conflicto de intereses en las designaciones de Federico Beligoy, que al mismo tiempo lidera uno de los gremios arbitrales (la Asociación Argentina de Arbitros). Pero más allá de este choque de funciones, lo que impera son arbitrajes que modifican con sus decisiones el rumbo de los partidos, y una falta de recambio generacional muy marcado. Sobre todo sabiendo las atrocidades que estamos observando de árbitros jóvenes en los torneos del ascenso.
Escuchando a los tiempos que corren en la Argentina, de un grito revolucionario de las mujeres en la búsqueda de igualdad de derechos, la AFA anunciará la profesionalización del fútbol femenino. A partir de un reclamo fuerte de la futbolista Maca Sánchez, que había sido dejada libre por la UAI Urquiza, la dirigencia del fútbol empezó a tomar nota. La AFA destinará un presupuesto de 120.000 pesos mensuales a cada uno de los 16 clubes que compiten en la Primera División, con la obligación de éstos de al menos registrar 8 contratos. Ojalá este cambio cultural fuerte le otorgue visibilidad a una actividad que la reclama.