El reclamo de los tucumanos tiene una base de sustento: la determinación de plazas para las próximas copas internacionales en primera división. Si le ponen nombres a los lugares cuando quedaban por disputar 10 fechas de la copa de la Superliga, aplican un criterio desigual que despierta el pedido en el ascenso. Más allá que deportivamente no resulte del mismo valor un título y un ascenso que una clasificación a copas. Este doble estándar, erosionó la nueva estructura de AFA con Liga Profesional dentro de su órbita.
La primera división cuando pueda volver jugará un campeonato breve e intrascendente, cuyo formato dependerá de las fechas. Solo a efectos de cumplir con la televisión que sigue pagando por los derechos. Podría ser a eliminación directa con 6 zonas de 4, o hasta eliminar en tandas de 8 equipos de acuerdo a las posiciones del torneo que finalizó en marzo para poder determinar un consagrado en apenas 5 jornadas. El campeón de fin de año solo clasificará a la siguiente Libertadores. ¿Y si el torneo lo gana Boca que ya clasificó? Podría acreditarse a cuenta al menos una plaza de la Copa Sudamericana 2020 por si no obtiene el derecho a jugar la Libertadores de ese año.
Aún cuando no sabremos si en el 2020 podremos jugar al fútbol en la Argentina. Por las dudas, los dirigentes toman decisiones que encienden el fuego de nuevos conflictos. Continuará.