vivencias

El Racing del poder de fuego

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
El Racing del poder de fuego

Y Racing no se detiene. No juega con la claridad conceptual del año pasado, pero le alcanza con su poder de fuego para ser eficaz. La tensión que significó que Defensa y Justicia con su conmovedora victoria en Tucumán lo alcance no lo corrió de su eje.  

Desde que llegó Coudet que Racing juega con una convicción muy destacable. Los defectos pasaban por la generosa frontalidad con la que elegía atacar. Le planteaban a Chacho que debía especular más para saber consolidar los triunfos, como si hubiese una llave maestra para cerrar los partidos. 

El ciclo tiene un punto de inflexión que fue aquel golpe duro del Monumental. Luego de esa caída aparecieron algunos retoques en el equipo. Racing se organizó desde Marcelo Díaz. Desde la claridad del chileno Racing consiguió calma. Y muchas veces eligió defenderse con la pelota para conceder menos situaciones a sus rivales. 

A la Academia le asoman los choques que marcarán su porte de campeón: River en el Monumental y luego de Godoy Cruz, el clásico con Independiente. Queda claro que si Racing sortea con éxito este tramo, nadie le quitará el sueño del título. Aunque el fixture, caprichoso, proponga a Defensa y Justicia en la última fecha. 

El liderazgo legítimo de Lisandro López, más allá de su gran actualidad dentro de la cancha, será imperioso para mantener serenidad cuando aquello de ahogarse en la orilla pueda aparecer en el inconsciente. Da la sensación que este Racing irradia suficiente madurez para no transitar una situación traumática. 

Le sobran variantes a este equipo. La llegada de Cvitanich aporta jerarquía. Cristaldo es un recuperado por Coudet, y Nery Domínguez siempre es una buena alternativa cuando el equipo lo reclame. Racing estaba más corto en ese aspecto cuando llegó el actual técnico. 

El enemigo es y será solamente Defensa y Justicia. El equipo de Becaccece es una linda aventura. Juega a un ritmo demoledor, tiene muchas variantes cuando ataca, y pareciera no pesarle eso de ser el perseguidor del líder. Las aspiraciones del Boca de Alfaro parecen lejanas, más allá que adeuda un partido. 

Nadie en esta jungla de resultadismo extremo, necesita coronar todo lo bueno que ofrecen sus equipos como Eduardo Coudet. Su magnífico Central se quedó en las puertas. Y que Chacho haya profundizado su búsqueda desde las presiones que existen habitualmente en Racing, es para valorarlo. De su mano, Racing está cerca del cielo.  

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