Emocionante

#RacingCampeón | Coudet armó un gran campeón, convencido y ambicioso

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
#RacingCampeón | Coudet armó un gran campeón, convencido y ambicioso

De las derrotas surgen oportunidades, anuncian los gurúes de la autoayuda. Y Racing tomó esa sentencia para desarrollarla. La dura caída en el Monumental por la Copa Libertadores el año pasado lo obligó a sentirse candidato. Y asumió aquel reto con mucha seguridad. No es sencillo declararse candidato cuando recién se iniciaba el torneo. Y en silencio, mientras River y Boca se llevaban todo el ruido por la final de América, la Academia conseguía los triunfos que construían el título. 

Eduardo Coudet, como lo había conseguido en Central, arma equipos convencidos y ambiciosos. Respeta la naturaleza de los jugadores, no los recarga de obligaciones. Y el resultado es un equipo con chispa, que toma riesgos y se siente cómodo con ese rol. Cuando intentó cambiar ese libreto y tomó precauciones como en el último partido con River, fracasó rotundamente.  

Todos los indicadores del equipo (contundencia, goles recibidos), fueron sobresalientes, y la coronación llega recién en la penúltma fecha porque se encontró con un constante Defensa y Justicia que lo corrió como mucha honradez. Esta inolvidable campaña del equipo de Beccacece potencia los méritos de la Academia. 

Como todo gran campeón, Racing lo es sin dudas, atravesó dificultades. La reacción de Ricardo Centurión y la decisión de Coudet de apartarlo con el aval de los referentes significó un quiebre interno muy fuerte. Se determinaron muy claramente los liderazgos de Chacho y Lisandro López. Ambos son las caras del póster de Racing Campeón. 

La gravitación de Licha López en este éxito es brutal. A su enorme jerarquía le agregó una voluntad que a los 36 años les enseña el camino a los jóvenes. Su deseo de consagrarse en el club donde nació contagió a todo el mundo Racing, y en momentos donde la presión puede agobiar, su experiencia resultó el antídoto. 

El primer Racing de Coudet ya daba señales de una búsqueda atrevida, pero no tenía tantas variantes. Ahí se reforzó el plantel con la ¨legión chilena¨: Marcelo Díaz, Eugenio Mena y Gabriel Arias le dieron el aporte de calidad en sus distintas funciones. Y cuando faltaba una dosis goleadora, recurrió a Darío Cvitanich que marcó goles decisivos en el último tramo del torneo. 

Racing vive su mejor momento en los últimos 20 años, y recortar la historia allí tiene que ver justamente con sus peores momentos, donde un juez debía autorizarlo todas las semanas a jugar. Parece mentira que aquello le pasó a este Racing. El club institucionalmente goza de una plenitud que le permite expandirse, donde pudo formar a figuras como Lautaro Martínez o Matías Zaracho.  

El día después lo encuentra al exitoso Victor Blanco debiendo mediar en la tensión entre Coudet y Diego Milito en los criterios de contrataciones. Desde la euforia, las diferencias podrán corregirse y permitirse profundizar la idea. Cualquier arrebato individual que no priorice darle continuidad a este proyecto estará conspirando con el Racing ganador de esta nueva nueva era.